Las farmacias de Madrid serán pioneras ante una demanda social y sanitaria

Añádenos en Google
Opinión

br

Santiago de Quiroga Editor de EG | viernes, 21 de septiembre de 2018 h |

Madrid permitirá atender en la vivienda a personas mayores dependientes y pacientes vulnerables

Aunque el objetivo de la nueva Ley de Farmacia de la Comunidad de Madrid (LFM) es obtener un nuevo marco regulador, más acorde con la realidad sanitaria (la regulación vigente es de hace 20 años), el resultado es un gran avance para la farmacia y su labor asistencial, si la Asamblea lo apoya como es de esperar.

La polémica en relación a los representantes de enfermería se ha destapado como una maniobra de notoriedad de algunos dirigentes de la enfermería. Tras los contactos habidos y la inclusión de matices en el documento a cargo de los representantes de enfermería, han decidido no suscribirlo. La maniobra indica que la matización y revisión de 9 de los artículos no era un objetivo, sino la búsqueda de un enfrentamiento entre la enfermería y la farmacia. La LFM explica cómo atender a una realidad asistencial en la vivienda de mayores dependientes o pacientes vulnerables. Una atención que tiene que ver con la formación y la capacidad del farmacéutico. De hecho, los SPD, tras su dispensación, requieren de un seguimiento, de la verificación del cumplimiento de los tratamientos y de la notificación a médicos y enfermeros, hombres y mujeres, para que tengan conocimiento ante una situación que deban saber.

Se trata de una demanda social y asistencial necesaria, de la que no se solicita sea pagada con fondos públicos, ya que será una decisión voluntaria del paciente (o su familia). La atención farmacéutica domiciliaria entra de lleno en el debate de la soledad de los mayores. Las casi 2.900 farmacias de Madrid que lo deseen podrán asegurar la correcta administración de medicamentos a mayores y dependientes, vigilar e informar sobre efectos secundarios e implicar a otros profesionales. Madrid puede ser pionera con el apoyo de la Asamblea.