Los cambios en fiscalidad que intentará llevar al cabo el Gobierno de Pedro Sánchez para el próximo año también afectan en algunos puntos a los farmacéuticos en su declaración.
En primer lugar, en lo relativo al Impuesto sobre Sociedades se crea un tipo mínimo del 15 por ciento sobre su base imponible positiva para conseguir que la tributación efectiva no se vea afectada por el uso de deducciones y bonificaciones que reducen la cuota a pagar. Esta medida no afectará a las Pymes, que son la mayoría de sociedades. Así, este tipo de empresas que facturan menos de 1.000.000 euros pasarán a tributar al 23 frente al 25 por ciento actual.
En segundo lugar, se creará un Impuesto sobre las Transacciones Financieras, consistente en gravar con un 0,2 por ciento las operaciones de compra de acciones españolas ejecutadas por operadores del sector financiero. Solamente se someterán a tributación a este porcentaje las acciones emitidas en España de empresas cotizadas cuya capitalización bursátil sea superior a 1.000 millones de euros.
Además, se crea un Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales para gravar operaciones de la Economía digital que actualmente no tributan, en línea con las recomendaciones de la UE. Únicamente tributarán las empresas con ingresos anuales totales mundiales de 750 millones de euros y en España superiores a los 3 millones de euros. El Impuesto gravará al 3 por ciento los servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario.
En el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se incrementan dos puntos los tipos impositivos sobre la base general para los contribuyentes que tengan rentas superiores a 130.000 euros y cuatro puntos para la parte que exceda de 300.000 euros. Esta cifra se refiere a ingresos que se obtengan por rendimientos del trabajo, rendimientos del capital inmobiliario y rendimientos de actividades económicas, siendo estos últimos los que perciben los farmacéuticos. La subida se aplicaría sobre el tramo nacional del impuesto, en concreto dos o cuatro puntos según en el importe de la base en el que estemos (a este porcentaje habría que sumarle el tramo autonómico).
Además, se busca recuperar el Impuesto de Patrimonio, subiendo un 1 por ciento a los contribuyentes con más de 10 millones de euros.