La fotoprotección es un aspecto esencial del cuidado de la piel que muchas personas tienden a ignorar, especialmente durante los meses de invierno. A pesar de la creencia común de que el uso de protector solar solo es necesario en verano, la farmacéutica y vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Jaén, Carmen Sola Martínez, explica a El Global la importancia de cuidar la piel durante todo el año.
Uno de los principales mitos a los que se enfrenta Sola Martínez es la creencia de que el frío y los días nublados eliminan la necesidad de utilizar protector solar. “Muchos pacientes piensan que la radiación solar solo afecta durante el verano, pero la realidad es muy diferente”, comenta. La radiación UV está presente durante todo el año, y puede causar daños significativos incluso en días grises. Esta exposición continua incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de piel y acelera el envejecimiento cutáneo. Para Sola Martínez, es fundamental educar a los pacientes sobre la constante amenaza de los rayos UV. “La fotoprotección es una cuestión de salud, no solo de estética”, afirma. La importancia de proteger la piel se manifiesta en la prevención de problemas futuros, lo que convierte la incorporación del protector solar en una parte esencial de la rutina de cuidado personal.
Sola Martínez también destaca la importancia de la educación en el autocuidado, incidiendo en que la concienciación sobre la necesidad de utilizar protector solar en invierno debe ser parte de un enfoque más amplio de cuidado personal. “La educación es clave para fomentar buenos hábitos en la población. Muchas personas simplemente no son conscientes de la cantidad adecuada de producto que deben aplicar”, dice. "Una buena regla general es utilizar al menos un dedo de producto para la cara y dos dedos para el cuerpo, asegurando así una protección eficaz", añade.
La elección del protector solar en invierno también presenta diferencias importantes en comparación con los meses más cálidos. Por todo ello, Sola Martínez recomienda optar por fórmulas más ricas y cremosas que hidraten la piel. “En invierno, la piel suele estar más seca y deshidratada debido al frío y la calefacción interior”, explica. Por tanto, es ideal utilizar productos que contengan ingredientes como ácido hialurónico, glicerina o ceramidas, que no solo ofrecen protección solar, sino que también ayudan a mantener la piel hidratada y protegida frente a las inclemencias del tiempo. En cuanto al factor de protección solar (SPF), sugiere que un SPF de 30 a 50 es suficiente para el uso diario en la mayoría de las actividades. Sin embargo, si se van a realizar actividades en la nieve o en altitudes elevadas, admite que "es esencial utilizar un SPF superior a 50". "La radiación UV aumenta un 10% por cada 1.000 metros de altitud, y la nieve puede reflejar hasta un 80% de los rayos UV", advierte.
Personalización de la fotoprotección
Cada paciente es único, por lo que Sola Martínez enfatiza en la importancia de personalizar las recomendaciones de fotoprotección. “Es esencial conocer el tipo de piel del paciente, sus preferencias de textura y las actividades que planea realizar”, explica. Esta personalización ayuda a encontrar el fotoprotector más adecuado, que se adapte a las necesidades individuales de cada persona. Además, Carmen sugiere realizar un seguimiento del estado de la piel durante los meses fríos. “Las personas con piel sensible o condiciones cutáneas específicas pueden necesitar fórmulas más delicadas o hidratantes”, añade. Esta atención personalizada contribuye a una mejor experiencia de uso y a resultados más efectivos en la protección solar.
Fotoprotección para actividades al aire libre
Para los aficionados a los deportes de invierno, como el esquí y el senderismo, la fotoprotección debe ser aún más rigurosa. Sola Martínez destaca la necesidad de aplicar un fotoprotector de amplio espectro con SPF 50+, asegurándose de aplicarlo 30 minutos antes de comenzar la actividad y reaplicarlo cada dos horas. “Es vital proteger no solo la piel del rostro, sino también áreas sensibles como los labios, utilizando bálsamos labiales que contengan SPF”, añade. Además, recomienda el uso de accesorios como gafas de sol, gorros y ropa adecuada que brinden una barrera adicional contra la radiación solar.
La protección solar es un aspecto esencial del cuidado de la piel que debe tenerse en cuenta durante todo el año, incluida la temporada de invierno. La información y el asesoramiento de profesionales como Sola Martínez son fundamentales para fomentar hábitos saludables y prevenir problemas cutáneos a largo plazo. Los profesionales recuerdan que "no importa si el día está nublado o si las temperaturas son frías; el uso de protector solar debe ser un componente indispensable de nuestra rutina diaria". "Al incorporar el uso de fotoprotectores en nuestro día a día, no solo cuidamos nuestra piel, sino que también invertimos en salud a largo plazo", advierten. Por tanto, admiten que "con un enfoque consciente en la fotoprotección, todos podemos disfrutar del invierno y sus actividades al aire libre, asegurándonos de que nuestra piel esté bien cuidada y protegida".
Por último, recuerdan que es fundamental considerar la elección de productos para que se adapten a las condiciones climáticas invernales. "Optar por fotoprotectores con texturas más ricas y emolientes puede ayudar a combatir la sequedad y la deshidratación de la piel, asegurando que se mantenga suave y saludable durante toda la temporada", concluyen.