La población está cada vez más concienciada con el autocuidado. Tanto es así que la I Radiografía del Autocuidado de la Salud en España, elaborada por la Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp), muestra que ocho de cada diez personas consideran que el autocuidado tiene mucha importancia para mantener una buena salud.
A todo ello se suma el modelo 'Pharmacy First', impulsado en países como Reino Unido, y que representa una apuesta decidida por aprovechar el potencial asistencial de la farmacia comunitaria para descongestionar la atención primaria y ofrecer una respuesta más ágil y cercana a problemas de salud menores. Este enfoque no solo refuerza el rol clínico del farmacéutico, sino que promueve una atención más resolutiva, eficiente y centrada en el paciente, especialmente en entornos con alta demanda asistencial.

María Teresa Ramírez-Sáenz García, vocal de Plantas Medicinales y Autocuidado del COF de Jaén, explicó a El GlobalFarma que "la farmacia se consolida como el principal aliado estratégico del autocuidado". Asimismo, aseguró que "disponer de toda la información necesaria y poder ofrecer el consejo más personalizado y especializado a las personas que acuden a la oficina de farmacia resulta esencial".
La farmacia es el centro clave para el desarrollo del autocuidado, y los profesionales son conscientes de que una formación de calidad sobre medicamentos y productos de autocuidado es fundamental para ofrecer el mejor servicio asistencial. "Estar actualizado en cuanto a tendencias, novedades y herramientas que ayuden al paciente en el autocuidado de la salud es una responsabilidad que asumimos", precisó.
La experta recordó que, a través del Plan Estratégico 2026, el sector del autocuidado impulsa iniciativas para potenciar el uso racional de medicamentos no sujetos a prescripción y promover el consejo farmacéutico profesional. "Iniciativas como #TeCuidamosEnCadaEtapa, de anefp, buscan sensibilizar sobre la importancia de cuidarse en diferentes momentos de la vida, desde la infancia hasta la vejez", subrayó.
Además, señaló que se han desarrollado diversas campañas de concienciación social para abordar riesgos específicos y promover el bienestar emocional. En este sentido, indicó que "el autocuidado mental es una prioridad en 2026 debido a los elevados niveles de estrés y ansiedad". Entre otras iniciativas, destacó la prevención estacional, con campañas de verano que relacionan el bienestar con el disfrute seguro y ofrecen recomendaciones ante episodios de calor extremo, así como el Día Mundial del Autocuidado, celebrado cada 24 de julio, que recuerda que el cuidado personal es una responsabilidad diaria (24/7).
Asimismo, recordó que existen recomendaciones prácticas para la ciudadanía. Las pautas actuales sugieren cinco cambios sencillos para mejorar el bienestar general: mantener una alimentación saludable basada en planes nutricionales actualizados; realizar actividad física regular, al menos 30 minutos diarios; cuidar la higiene del sueño, durmiendo entre siete y nueve horas; practicar la gestión emocional, aprendiendo a identificar y nombrar las emociones para regular el estrés; y fomentar un consumo consciente, avanzando hacia un uso más responsable de productos relacionados con la salud.
Mejorar la conciencia ciudadana
Para mejorar la conciencia ciudadana sobre el autocuidado en 2026, Ramírez-Sáenz García indicó que "las estrategias se centran en la digitalización, la educación temprana y el fortalecimiento de la farmacia comunitaria como punto de acceso primario". En el ámbito educativo, mencionó que se han reforzado las guías de salud que integran el autocuidado desde las primeras etapas de la vida, con talleres en centros educativos. En este contexto, dijo que "se han implementado casi medio centenar de talleres dirigidos a niños y adolescentes para fomentar hábitos saludables y el reconocimiento de las emociones como parte del bienestar integral".
Por otro lado, explicó que también se han desarrollado recursos dirigidos a las familias, "como la publicación de guías prácticas que ofrecen herramientas para mejorar el bienestar físico, mental y social desde el hogar". Otro punto clave es la digitalización y el uso de nuevas tecnologías. En este sentido, sostuvo que "el sistema sanitario en 2026 apuesta por soluciones digitales para empoderar al ciudadano, como la inteligencia artificial predictiva y las apps para anticipar necesidades en pacientes crónicos y facilitar el seguimiento remoto de patologías, promoviendo así una gestión más activa de la propia salud".
Respecto a los retos actuales, Ramírez-Sáenz García insistió en que la participación activa en la sostenibilidad del sistema sanitario es uno de los principales. "La farmacia comunitaria se consolida como un punto clave de atención primaria, ofreciendo un entorno accesible y cercano para resolver problemas menores de salud mediante la digitalización, el uso de plataformas comunes, la presencia en redes sociales y modelos de comercio electrónico viables", afirmó.
Asimismo, destacó la importancia de la responsabilidad social, "participando en campañas solidarias, adaptando la farmacia a modelos sostenibles, promoviendo el reciclaje a través del punto SIGRE y poniendo en valor los productos ecológicos". Por último, subrayó la relevancia del conocimiento del producto, que "debe reforzarse a través de programas de formación continua para ofrecer una mejor experiencia al paciente y una atención farmacéutica de calidad". También resaltó la importancia de contar con espacios accesibles y adaptados, así como de impulsar la prevención de la salud mediante nuevos servicios en la oficina de farmacia.