El progreso de una sociedad está estrechamente ligado a la evolución científica. En este sentido, el desarrollo de terapias innovadoras y medicamentos que demuestren ser eficaces y seguros es un pilar fundamental, ya que no solo protege y prolonga la vida de los ciudadanos, sino que también impulsa el bienestar y el crecimiento colectivo. En este sentido, GSK fue reconocida con el premio a la Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) en la 25ª edición de los Premios Fundamed, un reconocimiento que refuerza el papel de la compañía como actor clave en la transformación de la salud desde la ciencia, gracias a su pionero laboratorio BSL-4.
Inmaculada Ibáñez, directora general de Investigación y Docencia de la Comunidad de Madrid, y Arturo Fernández-Cruz, presidente de la Fundación Fernández-Cruz y presidente del Comité Científico de Fundamed, fueron los encargados de entregar el premios que fue recogido por David Barros-Aguirre, responsable de I+D en Salud Global de GSK en España.

"Recibir este reconocimiento es un honor, pero, sobre todo, una gran responsabilidad. Lo recibo con enorme emoción". Así comenzó Barros-Aguirre su discurso de agradecimiento en el cual aprovechó para destacar el trabajo de este laboratorio: "Este centro lleva más de 30 años guiado por un propósito muy claro: cambiar la trayectoria de enfermedades infecciosas que afectan de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables. Hablamos de enfermedades como la tuberculosis, que sigue siendo la principal causa de muerte por un patógeno infeccioso en el mundo, con más de un millón y medio de fallecimientos cada año, o la malaria, que causa alrededor de 600.000 muertes anuales, la mayoría de ellas en niños menores de cinco años".
"Este centro lleva más de 30 años guiado por un propósito muy claro: cambiar la trayectoria de enfermedades infecciosas que afectan de manera desproporcionada a las poblaciones más vulnerables"
David Barros-Aguirre, responsable de I+D en Salud Global de GSK en España
El responsable de I+D en Salud Global de GSK en España explicó que este reconocimiento le conmueve especialmente debido a una experiencia personal. "Hace quince años viajé por primera vez a Sudáfrica porque estábamos desarrollando nuevos tratamientos contra la tuberculosis, especialmente contra la tuberculosis multirresistente. Debo reconocer que llegué con cierto temor, ya que se trata de una enfermedad que se transmite por el aire y estaba visitando un centro donde se encontraban pacientes infectados".
El especialista contó que especialmente el encuentro con un paciente gravemente enfermo que necesitaba miles de comprimidos para poder curarse, reforzó su convicción de que era necesario desarrollar nuevas soluciones frente a enfermedades infecciosas que siguen causando un enorme sufrimiento en todo el mundo.
La instalación más segura frente a los patógenos más peligrosos
GSK ha puesto en marcha en su Centro de I+D de Salud Global de Tres Cantos (Madrid) el primer laboratorio BSL-4 de investigación farmacéutica en España y uno de los pocos de estas características en Europa, lo que le ha valido este galardón. La instalación, inaugurada este año tras una inversión de 5,2 millones de euros, convierte a España en un referente internacional en bioseguridad e investigación de enfermedades infecciosas de alta peligrosidad.
"Se trata de la instalación más segura para estudiar los patógenos más peligrosos: aquellos con mayor capacidad de transmisión y para los que todavía no disponemos de tratamientos o vacunas suficientemente eficaces. Este laboratorio no solo nos permitirá trabajar con las máximas garantías de bioseguridad, sino que también será un activo estratégico para la defensa, la preparación y la respuesta ante futuras pandemias", destacó Barros-Aguirre.
El BSL-4 se integra en el Centro de I+D de Salud Global de Tres Cantos, que acumula más de 30 años de trayectoria en investigación de malaria, tuberculosis, leishmaniasis, enfermedad de Chagas y resistencias antimicrobianas. El centro cuenta además con el insectario más grande de la industria farmacéutica europea, donde se crían más de 10.000 mosquitos semanales para investigación en malaria.
"Para nosotros, el BSL-4 representa nuestro compromiso con la salud global hecho realidad. Es la prueba de que, trabajando juntos, podemos adelantarnos a la enfermedad y construir un futuro más seguro", concluyó el especialista.
Aportaciones clave
Entre sus principales contribuciones científicas destacan el desarrollo de tafenoquina como tratamiento de dosis única para malaria por Plasmodium vivax, el avance de nuevas moléculas para tuberculosis y malaria descubiertas en Tres Cantos y la participación en el desarrollo de la vacuna contra la malaria recomendada por la OMS.
El centro cuenta con más de 100 investigadores, dos tercios de ellos mujeres, y mantiene un fuerte compromiso con la innovación abierta a través de la Tres Cantos OpenLab Foundation, que ha impulsado más de 100 proyectos con investigadores internacionales independientes. La instalación posiciona a España en la élite mundial de la bioseguridad y refuerza el liderazgo de GSK en innovación en salud global.