Tic tac... el fin de año se acerca. Así que, antes de tomarse las uvas, conviene hacer repaso de los movimientos realizados durante el año, sobre todo en los que afectan a la fiscalidad de las oficinas de farmacia. Los expertos advierten de que, aunque quedan pocos días para que finalice el año, todavía se puede hacer alguna operación para sacar el máximo rendimiento de las acciones realizadas durante el año 2016. En este sentido Juan Antonio Sánchez, socio director de la asesoría Taxfarma, lanza algunas recomendaciones para los lectores de EG y para que los farmacéuticos propietarios puedas salvar el final del año.
En primer lugar es necesario esforzarse por conocer y por anticiparse al cierre del año, porque la normativa que determinará la retención y la fiscalidad ya está disponible, desde la reforma fiscal de 2015. Así, el director de Taxfarma considera que “conseguiremos un doble objetivo, por un lado cuantificar y situarnos en cifras por donde irán los números de nuestros impuestos y por otro, poder tomar decisiones que cambien lo anteriormente mencionado”. Asimismo recuerda que “estas medidas, tomadas en enero de 2017, no podrán ayudar en nada a nuestra fiscalidad 2016”.
En segundo lugar lo recomendable es analizar la situación profesional, dado que en nuestra legislación está bastante primada la inversión, Sánchez recomienda, por un lado, realizar la inversión vía amortización. De este modo se traslada a la cuenta de resultados una parte de lo invertido y “cercena una parte de esa cuantía con el resultado de que la cuota tributaria se reduzca”, aclara. Por otro lado, puede obtener una deducción en la cuota a pagar a Hacienda mediante la inversión en equipos, iluminación, mobiliario... etc., de la propia farmacia. La reducción de la cuota por esta vía supone un 5 por ciento. Así que adelantar gastos que tenga previstos es una buena opción. De este modo, explica Sánchez, la botica “conseguirá minorar su beneficio fiscal vía amortizaciones y su cuota íntegra vía deducción por inversión de beneficios”.
La tercera acción es analizar la situación personal. En Taxfarma apuntan a chequear posibles entradas de renta, como ingresos de alquileres, así como la situación laboral de cónyuges, la propia, etc. En definitiva, “es preferible conocer por dónde irá la factura fiscal 2016 de la farmacia y así intentar moderarla desde nuestras posibilidades”, concluye Sánchez.