Ramiro Navarro
Sevilla
El preparado de fórmulas magistrales, siendo una actividad minoritaria, sobrevive. Y, en tiempos de debates sobre modelos, también se plantea su futuro. Ésa es, al menos, una de las reflexiones puestas sobre la mesa en la celebración de las jornadas la Farmacia y la Formulación en Europa, España y Andalucía.
Antonio Fontán, secretario general de la Asociación de Formulistas de Andalucía, explicó que “hasta ahora la formulación ha mantenido una situación buena. Actualmente, según él, “hay un 7 por ciento de los farmacéuticos que elaboran fórmulas magistrales con una media de unas diez fórmulas por farmacia y mes”.
Sus áreas de acción se centran en la dermatología, la dermocosmética y en la pediatría. En su opinión, los farmacéuticos formulistas están en buena situación. “La formulación no sólo no debe perder la capacidad de adaptarse sino que para algunas cuestiones aún puede ser una referencia”, afirmó.
Eso es lo que, a grandes rasgos, ha conseguido la farmacia portuguesa, representada en esta jornada por Ema Paulino, miembro de la Dirección de la Asociación Nacional de Farmacias de Portugal. Allí, cerca de un 20 por ciento de las oficinas prepara fórmulas magistrales, aunque sólo el 2 por ciento lo hace con regularidad.
Según ella, “hasta 2004 la ley era bastante restrictiva y hacía más compleja la elaboración de estos medicamentos. Ahora hemos ampliado y mejorado la calidad de estos servicios”. Enfermedades raras, ausencia de presentación o dosis adecuada, intolerancias a excipientes o problemas de interacciones de medicamentos, son algunas de las áreas conquistadas por la formulación.
Allí, una sección del Laboratorio de Estudios Farmacéuticos perteneciente a la citada asociación asesora y tutela a los farmacéuticos en estas cuestiones y diseña estrategias para desarrollar esta área de la farmacia. “Hace cuatro años estaba casi muerta, ahora puede incluso crecer”.