Los medicamentos deben ser una solución a los problemas, no una parte causante de los mismos. Con esta máxima, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) ha adoptado una decisión orientada a paliar un problema que, según la Dirección General de Tráfico (DGT) es el causante de entre el 5 y el 10 por ciento de los accidentes de tráfico en la Unión Europea: la ingesta de fármacos que son potencialmente peligrosos a la hora de ponerse al volante.
La decisión de la Aemps de revisar, uno a uno, los más de 13.000 medicamentos comercializados en nuestro país para determinar cuáles de ellos son potencialmente peligrosos para la conducción, es una buena estrategia para tratar de evitar la sangría en la que, año tras año, se convierten nuestras carreteras. Y es que, hasta la fecha, ésta ha sido una causa de accidentes que ha sido infravalorada.
L a inclusión en los envases, antes de 2011, de un pictograma de advertencia con la alerta “Conducción: ver prospecto”, mencionada de manera explícita en el Real Decreto sobre Procedimientos de autorización registro y condiciones de dispensación de los medicamentos, no servirá para eliminar todo el riesgo de que se produzcan accidentes por culpa de la ingesta de medicamentos, pero, tal y como señala la directora general de la Aemps, Cristina Avendaño, “si con este pictograma reducimos el porcentaje de accidentes, bienvenido sea”.
Esta claro que cualquier iniciativa que refuerce la seguridad vial es de agradecer, como lo es la colaboración entre dos instituciones como la Aemps y la DGT. Ahora falta comprobar su efectividad, aunque eso ya depende de la concienciación de los ciudadanos. Pero cualquier cosa que minimice riesgos es, como dice la directora general de la Aemps, “bienvenida”.