n Desde marzo la compañía ha mantenido una línea constante de crecimiento
n Las acciones cotizan actualmente un 40% por debajo de su máximo histórico
L. Díaz
Madrid
La acción de GlaxoSmithKline (GSK) cotiza actualmente a 12,8 libras esterlinas (unos 14 euros), con lo que se sitúa cerca del límite superior de su rango de variación del último año. Su comportamiento en 2009 se inició con una fuerte caída, en línea con el comportamiento del sector, y marcó un mínimo anual a principios de marzo. A partir de ahí, comenzó una fase de recuperación que ha mantenido hasta el día de hoy, algo que le ha permitido compensar todo lo perdido en los dos primeros meses del año, ya que cotiza en niveles similares a los de principios de año.
Los resultados del tercer trimestre muestran unas ventas de 6.758 millones de libras (7.433 millones de euros), con un crecimiento interanual del 15 por ciento, en gran medida por un impacto muy positivo del tipo de cambio. Si se depurase este efecto, las ventas mostrarían un crecimiento del 3 por ciento, lo que significa volver nuevamente a la senda de crecimiento.
Por mercados geográficos destaca el excelente comportamiento de los países emergentes, que han incrementado su facturación en un 25 por ciento y que aportan ya el 14 por ciento de la factura consolidada del grupo. Asimismo, también destacan las ventas en Japón, que se han incrementado en el año un 19 por ciento. Por el contrario, el negocio en Estados Unidos ha sufrido una contracción del 12 por ciento, debido principalmente a la creciente competencia de genéricos que han afrontado algunos de sus productos más significativos.
Por líneas de negocio destaca la positiva evolución del segmento de productos de consumo, que ha experimentado un crecimiento en el año del 8 por ciento, un incremento que contrasta con el crecimiento medio de este mercado a nivel mundial estimado en torno al 1,5 por ciento.
Al apartado de I+D GSK destinó en el tercer trimestre 862 millones de libras (950 millones de euros), un 4 por ciento menos que en el mismo periodo del pasado año. Esta inversión representa el 12,3 por ciento de las ventas, porcentaje que se sitúa ligeramente por encima de la media del sector. Actualmente cuenta con 30 proyectos en fase avanzada de desarrollo, recientemente ha recibido la autorización de la FDA a los fármacos Votrient y Arzerra, y ha iniciado el proceso de aprobación tanto en Estados Unidos como en Europa del fármaco Avodart, para combatir el cáncer de próstata.
Por otro lado, resalta que en los nueve primeros meses del año este grupo farmacéutico alcanzó una facturación de 20.274 millones de libras (22.301 millones de euros), un 16 por ciento más que el año anterior. No obstante, si se depurase el impacto del tipo de cambio la variación sería negativa en un 1 por ciento. El beneficio por acción ha aumentado un 11 por ciento.
Como hecho destacado cabe mencionar la reciente adquisición del 19 por ciento del capital de Aspen, principal fabricante de genéricos de Sudáfrica. Una operación que se inscribe dentro de su política de diversificación, que incluye entre unas de sus líneas de actuación competir con los fabricantes de versiones genéricas de sus productos. Esta operación se suma a la que anunció el pasado mes de noviembre referente a la adquisición de Stiefel Laboratories, empresa americana especializada en el segmento de dermatología, una compra valorada en 2.900 millones de dólares.
En relación con su previsible evolución en bolsa a corto y medio plazo, la tendencia actual apunta a un comportamiento alcista de las acciones de GSK, y aunque el precio objetivo fijado por los analistas se encuentra muy en línea con su cotización actual, esto se debe a la intensa repreciación que experimentado este valor y no a la anticipación de una fase de estancamiento. Hay que considerar también que GSK dispone de un amplio campo de mejora.