El Servicio Andaluz de Salud, que sacará 43 fármacos de la farmacia, sustenta legalmente su decisión en el hecho de que “la ley no lo prohibe”
La comunidad autónoma de Aragón, que ya había implantado la medida en tres medicamentos, ampliará próximamente ese listado
alberto cornejo
Sevilla
Al contrario de lo que piensan colegios y patronales farmacéuticas, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) considera que es la propia Ley de Garantías quien ampara la posibilidad de dispensar medicamentos de diagnóstico hospitalario (DH) exclusivamente desde los servicios de Farmacia de los hospitales. En concreto, según precisan desde el Consejo Andaluz de Colegios Farmacéuticos (Cacof), aluden a la “falta de concreción” de ciertos artículos de esta norma referentes a la dispensación de medicamentos para justificar la legalidad del acto de sacar ciertos fármacos de DH del canal farmacia para su única dispensación hospitalaria.
Durante un encuentro mantenido el pasado 10 de febrero con responsables del Cacof, en el que se les informó de que próximamente sus farmacias dejarán de dispensar 43 fármacos de DH, los responsables del departamento dependiente de la Consejería de Salud argumentaron que “si bien la Ley de Garantías es muy clara respecto al campo de la prescripción, en lo referente a las dispensaciones abre un abanico de posibilidades entre las que creemos encaja la dispensación hospitalaria”, confirmó a EG Manuel Arenas, presidente del Cacof.
La Ley de Garantías es utilizada por aquellos que dan validez a este tipo de medidas, pero también por los que se oponen a ellas. Desde que Madrid y la Comunidad Valenciana abrieran la espita y apostaron de forma pionera por la dispensación exclusiva en los servicios de Farmacia Hospitalaria de ciertos medicamentos de DH (50 en el caso de Madrid y casi un centenar en el caso valenciano), tanto las patronales farmacéuticas como los colegios provinciales afectados (a excepción del madrileño, que sí se mostró de acuerdo) han denunciado que, sin hacer valoraciones sobre posibles ventajas sanitarias o económicas, se trataba de una medida “a todas luces ilegal”.
Una ilegalidad justificada en cuanto a que el articulado de dicha norma “reserva en exclusiva a las oficinas de farmacia la dispensación de todos aquellos medicamentos que no tengan la catalogación de uso hospitalario”. Una catalogación que no pueden aplicar las consejerías a los medicamentos afectados, ya que los cambios de rangos son decisión exclusiva de la Agencia Española del Medicamento (Aemps).
Generalizar una excepción
Sin querer desvelar sus cartas en dicho encuentro, ese posible amparo legal en el que la consejería andaluza defiende su actuación se situaría en la interpretación de uno de los artículos de esta norma, que se permite “excepcionalmente” la dispensación en hospitales en aquellos casos en los que el medicamento requiera un seguimiento especial por parte de un equipo disciplinar. En este sentido, el listado de 43 medicamentos de DH con el que arrancará inicialmente la medida en Andalucía está integrado en buena parte por fármacos oncológicos e inmunosupresores, considerados por los facultativos médicos como medicamentos que requieren una especial atención.
La denuncia que realizan los organismos farmacéuticos estriba en que, aunque la medida encajase en estos criterios, “no es ético hacer de una excepción una generalidad”, tal y como coinciden en denunciar el propio Arenas como Fernando Redondo, presidente de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE). Este último va más allá al afirmar que se trata “de una conversión encubierta de fármacos de DH a la categoría de uso hospitalario”.
Las críticas que expone Arenas son las mismas que trasladó a la propia consejería en el encuentro del pasado día 10. “La reunión fue una primera toma de contacto con la que nos avisaron oficialmente de sus intenciones inminentes. Esperemos que después de plantearles nuestras quejas e inquietudes valoren la posibilidad de dar marcha atrás”, señaló.
Y es que, según él, “si sale adelante esta medida nos reservamos la opción de iniciar las acciones judiciales correspondientes”. Asimismo, Arenas aseguró que ahora queda “esperar acontecimientos”, puesto que la consejería les comunicó que aún no se habían iniciado los trámites para darle su correspondiente desarrollo normativo.
Suma y sigue
A todos aquellos que vaticinaron que ese primer paso dado por Madrid y la Comunidad Valenciana provocaría un efecto dominó en el resto de autonomías, el día a día parece darles la razón. Si la semana pasada se conoció que sería Andalucía otra de las comunidades que adoptarán la medida, EG ha podido saber que Aragón también se unirá a esta lista en un futuro próximo.
En realidad, Aragón no puede considerarse un miembro nuevo de este grupo, ya que con anterioridad había sacado tres medicamentos de las farmacias para su actual dispensación hospitalaria. Una vez efectuada esta prueba, ya se trabaja en la elaboración de un listado mayor, sin que haya aún fecha para su salida, tal y como confirmaron a EG desde el Área de Farmacia de la Consejería de Salud aragonesa.
¿Por la puerta de atrás?
El hecho de que cada vez salgan a la luz más autonomías que trabajan con estas medidas confirma los presagios del colectivo farmacéutico, que sospechan que buena parte de las comunidades autónomas “ya la han implantado por la puerta de atrás, sin dar conocimiento de ello”. Un parecer que también han hecho suyo algunos presidentes de colegios de farmacéuticos de varias autonomías, que señalan que “de un tiempo a esta parte, no recibimos a pacientes con visados”, lo que hace aumentar sus sospechas. Esta situación ha dado pie a que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos trabaje en un informe para conocer otros supuestos casos y determinar cuál es la verdadera aplicación de estas medidas en todo el territorio nacional.
Existen otras autonomías que han optado por una solución intermedia, con la cual no privan a las farmacias de su derecho a la dispensación de estos fármacos. Ese es el caso de Cataluña, cuya Consejería de Salud ha descartado que ciertos medicamentos de DH, principalmente oncológicos, salgan del canal farmacia, pero sí permiten que también sean dispensados en sus hospitales regionales.