REDACCIÓN
Madrid
La publicidad dirigida al público de los medicamentos sin receta no genera un uso inadecuado por parte de estos al no estimular el consumo compulsivo de los tratamientos, según un análisis realizado a partir de datos ofrecidos por la Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) sobre inversión publicitaria en los últimos años. Este hecho corrobora la opinión del director general de Anefp, Rafael García Gutiérrez que explica que nadie va a consumir un medicamento que no necesita, por mucho que vea un anuncio. Eso sí, según destaca, cuando se necesita un producto para un determinado síntoma la publicidad “es clave” para la selección de la marca, además de aportar una información relevante al paciente. A pesar de ello, la publicidad de medicamentos siempre ha despertado los recelos en la Administración, como se pone de manifiesto en los controles que se ejerce por parte de la Dirección General de Farmacia sobre los mensajes e, incluso, la apariencia visual de los espacios promocionales.
En este sentido, cabe destacar que en los últimos años la inversión publicitaria creció un 15 por ciento, pero el mercado no subió en esa proporción ya que, según datos aportados en noviembre de 2009 por Anefp, a pesar de los nueve millones de euros adicionales que invirtió la industria para dar a conocer sus MP, sus ventas cayeron un 6 por ciento.
Durante 2007 la inversión publicitaria fue de 59,6 millones de euros, un crecimiento del 12,3 por ciento respecto a lo gastado en 2004, y, sin embargo, en ese mismo ejercicio las ventas de MP registraron un descenso del 10 por ciento, lo que supuso 14 millones de unidades menos.
Esta tendencia negativa se paralizó en 2008. En ese ejercicio se vendieron 132,5 millones de envases, casi cinco puntos más que en el año anterior, lo que supuso un crecimiento del 3,7 por ciento, mientras que la inversión en publicidad registró un crecimiento estimado en un 3,10 por ciento.
Soportes publicitarios
A la hora de elegir dónde anunciarse, las compañías se decantaron por nuevos canales, como es el caso de Internet. Desde 2004, los fondos dedicados a la publicidad digital se triplicaron y pasaron de los 13.000 euros de 2005 a los 40.000 en 2008. A pesar de este incremento en la confianza por anunciarse en la Red, las empresas no dejaron de lado aquellos canales que garantizan altas cuotas de audiencia y, por lo tanto, un mayor número de posibilidades de poder vender más aún su producto. Ése es el caso de la televisión, en la que los laboratorios incrementaron su confianza de manera constante, lo que permitió que la inversión en este medio aumentase un 26,6 por ciento en esos cuatro años. Por el contrario, en la radio, descendió un 51 por ciento o en el punto de venta, cayó un 13,5 por ciento.