Maravillas Rojo es secretaria general de Empleo
El empleo y la recuperación económica constituyen en la actualidad la prioridad del Gobierno y de la sociedad en su conjunto, en un momento de crisis económica que está repercutiendo de manera tan negativa en el mercado de trabajo. El impacto más importante de la crisis se está produciendo sobre el empleo y, por ello, es preciso tener presente que el empleo es más que la generación de ingresos, es fuente de autoestima y de reconocimiento ajeno, es un cauce de integración social. El empleo es parte del proyecto personal y de participación social de muchas personas.
En este contexto el compromiso de Farmaindustria de mantener el empleo y mejorar la calidad del mismo en los próximos tres años merece una valoración muy positiva, porque es importante disponer de referencias concretas de sectores que evidencien y pongan en valor la voluntad de construir nuevos modelos productivos. Este compromiso es mucho más que una declaración de intenciones. Sus objetivos, con indicadores cuantificables muy significativos, están en línea con las prioridades de empleo como son la reducción de la temporalidad, la incorporación de más mujeres y jóvenes cualificados al mercado laboral y la apuesta por la formación.
Acabar con uno de los elementos más negativos de nuestro mercado de trabajo, la segmentación, hace especialmente significativo el compromiso de mantener la temporalidad de la plantilla total por debajo del 10 por ciento. Otro tanto cabe decir de la incorporación de un 50 por ciento más de mujeres al empleo, reconociendo así la aportación del talento de las mujeres. El fomento de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres es un principio fundamental y una condición necesaria para la realización de los objetivos de crecimiento, empleo y cohesión social.
Sin olvidar a un colectivo especialmente afectado hoy en día como es el de jóvenes titulados universitarios, que pese a estar cada vez más cualificado, sigue teniendo dificultades para acceder y permanecer en un empleo estable y de calidad.
La gran apuesta por la formación que hace Farmaindustria, con una elevada inversión económica —800 euros por empleado y año—, contribuirá a mejorar el capital humano y permitirá a los trabajadores y trabajadoras obtener las cualificaciones necesarias para adaptarse a entornos laborales cambiantes. La inversión en este sector tan innovador va a ser siete veces mayor que la inversión media en formación en el sector privado. Apostar por la formación a lo largo de la vida profesional es uno de los retos actuales para enfrentarnos al futuro con un gran aumento de empleos cualificados, un fuerte crecimiento de los sectores emergentes y que aportan valor como las energías alternativas, las TIC, la nanotecnología, la biotecnología, las industrias creativas y de contenidos y los servicios a las personas.
Las políticas que se formulan desde los ámbitos públicos contando con la implicación el apoyo de todos los sectores y del conjunto de la sociedad generan las sinergias imprescindibles entre el ámbito público y el privado. Y el compromiso de Farmaindustria es una buena muestra de ello. Este compromiso en el ámbito de la innovación, la competitividad y el empleo es una contribución al cambio de modelo productivo al que esperamos que se sumen otros sectores.