La caducidad de numerosas patentes de ‘blockbusters’ en los próximos años provocará la reestructura del mercado farmacéutico mundial
Humira se perfila como el medicamento más vendido dentro de seis años, por delante del tratamiento contra el cáncer de Roche, Avastin
El fortalecimiento de las divisiones de genéricos, la adquisición de otras compañías o la entrada en los mercados emergentes de medicamentos, son tres de las múltiples opciones a las que pueden aferrarse los gigantes de la industria farmacéutica para hacer frente a la difícil situación económica y al conocido como ‘precipicio de patentes’, un fenómeno que acarreará las expiraciones de las licencias de varios blockbusters en los próximos años.
La carrera por entrar con fuerza en los principales mercados de genéricos ya comenzó con la puesta en venta de la alemana Ratiopharm, que al final adquirió Teva. Con la incorporación de la nueva marca al entramado israelí, Teva entrará en el top-ten de las compañías con mayor cuota de mercado en un plazo de seis años. En cuanto al posicionamiento en los mercados emergentes, son varias las compañías que orientan su estrategia de negocio hacia esos países. El CEO de la británica GlaxoSmithKline (GSK), Andrew Witty, ya ha mostrado públicamente su intención de fortalecer la presencia de la compañía en este tipo de países.
Por otro lado, en lo referente a grandes adquisiciones, tanto Pfizer como Merck & Co. dieron dos importantes pasos en el último año al comprar Wyeth y Schering-Plough, respectivamente. Además de incrementar su nivel de ventas con respecto a 2008, les servirá, según EvaluatePharma, para mantener los primeros puestos del ranking de facturación a nivel mundial en 2016.
Manuel Rico
Madrid
La primera mitad de esta segunda década del siglo XXI traerá consigo la expiración de las patentes de algunos de los medicamentos de prescripción más vendidos del mundo en la actualidad. El ya conocido como ‘precipicio de patentes’ puede hacer estragos en algunas de las compañías farmacéuticas más importantes del momento. Entre ellas, el gigante norteamericano Pfizer, que en este año verá cómo Lipitor (atorvastatina DCI), el fármaco con mayor facturación a nivel mundial, perderá su protección comercial en algunos países.
En este contexto, la consultora EvaluatePharma ha lanzado un análisis de cómo estará el mercado farmacéutico a nivel mundial en el año 2016. Y se puede decir que la estabilidad no es el factor característico de estos próximos seis años en la industria farmacéutica.
Aunque Pfizer continuará, según las previsiones de EvaluatePharma, como la compañía líder en cuanto a cuota de mercado, puede ver cómo desaparecen más de 8.000 millones de su facturación anual. Por ello, la consultora calcula que la cuota de mercado del gigante norteamericano descenderá desde el 8,6 por ciento anual que posee hasta ahora hasta un 6 por ciento en 2016. Por otro lado, la anglosueca AstraZeneca (AZ) también tendrá que hacer frente a la pérdida de patente de alguno de sus medicamentos más destacados. Si se tiene esto en cuenta, los 31.600 millones de dólares que AZ facturó en 2009 podrían descender hasta los 22.100 millones, con lo que dejaría a la farmacéutica con únicamente un 2,8 por ciento de cuota de mercado.
Esta previsión contrasta con las relacionadas con las farmacéuticas Teva y Abbott. La primera, que actualmente se encuentra en decimoquinto lugar del ranking de compañías con mayor facturación, ascendería hasta el décimo puesto y representaría el 2,7 por ciento de la cuota de mercado global de la industria de medicamentos. La expiración de las patentes de importantes blockbusters permitiría a la farmacéutica con sede en Israel aprovechar su alta especialización en medicamentos genéricos, así como su presencia en los mercados más importantes de este tipo de medicamentos. De esta manera, Teva fortalecería su posición como máximo exponente de la industria de genéricos y adquiriría una cuota de mercado superior a farmacéuticas innovadoras tan potentes como Lilly, Bayer o Bristol-MyersSquibb.
Por su parte, Abbott ocupa actualmente el décimo lugar de la lista, aunque ascendería hasta el séptimo puesto para alcanzar el 3,3 por ciento de cuota de mercado mundial de medicamentos. La facturación de la compañía estadounidense, según los cálculos de EvaluatePharma, ascendería desde los 16.500 millones de dólares que posee actualmente hasta los 26.100 millones de dólares en únicamente seis años.
Humira, el sucesor de Lipitor
Este ascenso de la compañía americana se vería impulsado por su fármaco Humira (adalimumab DCI) y la bajada del que hasta ahora es el medicamento más vendido del mundo en términos de valores, Lipitor, que ya ha comenzado a perder las patentes que protegen sus derechos comerciales en algunos países, como es el caso de Alemania.
En noviembre de 2011, Pfizer perderá los derechos de patente, que en Estados Unidos quedarán, durante los seis meses posteriores, en manos de Ranbaxy. El acuerdo entre las compañías norteamericana e india estipula que la segunda tendrá el privilegio de lanzar al mercado el primer genérico de atorvastatina una vez finalizada la protección de Lipitor. Tras este periodo, todas las compañías estarán en el derecho de lanzar sus equivalentes de atorvastatina.
Los miles de millones de euros que perderá Pfizer en términos de facturación debido a la expiración de la patente de Lipitor harán que Avastin (bevacizumab DCI), fármaco propiedad de Roche, pase a ser el medicamento más vendido del mundo, según las previsiones actuales. Sin embargo, según calcula EvaluatePharma, en 2016 Avastin perderá este privilegio por el crecimiento en las ventas que experimenta Humira, el tratamiento para la artritis reumatoide que actualmente comercializa Abbott.
El panorama planteado por la consultora deja entrever que, pasados seis años, las áreas terapéuticas que más beneficio reportarán a las compañías serán las de artritis y cáncer. Así, entre los seis medicamentos más vendidos en 2016, se calcula que estén Humira y Enbrel en el tratamiento de la artritis; Avastin, Rituxan y Herceptin en el área de cáncer y Crestor como hipolipemiante.
Pero, además, el CEO de EvaluatePharma, Jonathan de Pass, apuntó que “los próximos siete años verán un enorme crecimiento en las ventas de los productos biológicos, motivado en parte por el alto precio que pueden alcanzar y la productividad de la industria para hacer llegar esos compuestos al mercado”.
2010: mirada al precipicio
Por su parte, este año estará protagonizado, en lo que a expiraciones de patente se refiere, por la pérdida de la licencia a nivel mundial de Lipitor, Arimidex (anastrozol DCI) y Levaquin (levofloxacino DCI). Éstas acarrearán a los propietarios de los fármacos (Pfizer, AstraZeneca y Johnson & Johnson) un descenso en la facturación que deberán paliar con las ventas de otros productos de su portafolio.
Sin embargo, se abre un amplio abanico de posibilidades para las compañías de genéricos, que tendrán vía libre para comercializar sus equivalentes de atorvastatina, anastrozol y levofloxacino en los países en los que actualmente se encuentran autorizados.