Dr. Bartolomé Beltrán, director de Prevención y Servicios Médicos del Grupo Antena3
John de Zulueta dio una conferencia en Esade en la que también puso acento en la Farmacia. Creo que la industria farmacéutica española ha sido tratada de una forma tremendamente injusta. Los recortes sanitarios que propone y que necesita el Gobierno deberían llegar desde todas las áreas de la sanidad, no sólo del mismo sector. Así, el hombre que tiene que reflotar USP y sus hospitales, aseguró que hay muchas áreas donde se puede mejorar la eficiencia, recortar el gasto y dar un buen servicio.
Lo que es muy fácil es recortar el precio de los fármacos. Y que pague el precio la industria farmacéutica, que es lo que estamos viviendo. Porque Zulueta no se olvida del futuro que será tan negativo como se ha apuntalado el presente. Por eso dijo que esto quita todos los incentivos de investigación y desarrollo por parte de las compañías farmacéuticas española. Y pone los precios por los suelos.
Conozco mucha gente que viene de otros países, como Inglaterra, pasan el verano aquí y hacen un stock para todo el año de fármacos. Porque es la mitad, el precio es la mitad que en Inglaterra. Para cualquier tema crónico que tengan, vale la pena venir a España.
De todas maneras, el otro personaje de la semana es ese presidente de comunidad llamado Alberto Núñez Feijóo, que desde Galicia se proyecta para España. Ha decidido cortar por lo sano, nunca mejor dicho, a fin de evitar el gasto farmacéutico sin atenerse a la norma. Su excusa es ética desde el punto de vista de la moral política, pero transgrede todas las cualidades públicas de la prestación farmacéutica. Le reconocemos el valor pero anotamos con certeza su extraordinaria temeridad.
Por eso, Farmaindustria interpondrá ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia un recurso contencioso-administrativo contra la resolución que desarrolla la Ley 12/2010, por la que se crea un catálogo priorizado de medicamentos. La patronal considera que esta iniciativa legislativa supone una clara invasión de competencias estatales por parte de la comunidad autónoma gallega y constituye una vulneración de la legalidad vigente. Asimismo, pedirá al tribunal el planteamiento de una cuestión de constitucionalidad al depender la decisión y basarse la resolución en una ley que vulnera la Constitución española.
La cosa, desde una perspectiva empresarial, con la aprobación del catálogo gallego expulsa del mercado a determinados medicamentos, constituye un punto de ruptura de la confianza de las compañías en dos cuestiones tan importantes. Por una parte, la unidad del mercado nacional, esto es, la garantía de continuidad en la producción y comercialización de bienes y servicios en todo el ámbito estatal. Por otra, la seguridad jurídica que se debe garantizar a compañías que desarrollan una actividad y que cumplen escrupulosamente la legislación aplicable.
En fin, que cuando se corta por lo sano uno se puede llevar por delante la Constitución e incluso algún coste de salud de los pacientes gallegos en su legítima prestación farmacéutica.