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Claves Globales: Los médicos de familia y visados: alto y claro

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| viernes, 11 de febrero de 2011 h |

Santiago de Quiroga

En esta lucha contra el gasto, que empieza a tener vocación de ONG, algunas ‘administraciones sin fronteras’ (perdón por el sarcasmo) tratan de complicar el acceso a los medicamentos, de tal modo que cuantas más trabas, más ahorro y más disuaden al paciente de que les prescriban su medicación. Seamos francos, el visado de inspección es burocrático, trata de disuadir a médico y paciente de la toma de un medicamento y crea desconfianza en el enfermo. Lo importante es que no mejora la calidad de la prescripción y que su aplicación y regulación varía de una comunidad a otra.

Quizá no sea nuevo todo esto, pero la novedad la ha traído Semfyc, la segunda sociedad de España en médicos de familia afiliados, que ha puesto el cascabel al gato del visado. Y es que, según este análisis hecho público la semana pasada, tan sólo cinco consejerías explican con transparencia en Internet la regulación que afecta a los visados. Las razones por las que se impone varían de una comunidad a otra como los acentos y lenguas, y nos hace tan diferentes como Chile de Argentina, valga la comparación. Semfyc hace ahora lo que ya hizo la Semergen de Julio Zarco cuatro años atrás, pero nunca es tarde.

El visado genera desigualdades y hace que, en función de dónde viva cada uno, los pacientes encuentren más o menos facilidades para conseguir una medicación que un médico (cualificado y con criterio, perdón por la obviedad) ha decidido que es la idónea. El estudio merece reflexión, seguimiento e información.