Santiago de Quiroga
El ‘cataloguiño’, ingenioso nombre con el que se ha bautizado al catálogo priorizado gallego , se está convirtiendo en una piedra en el zapato de la Xunta gallega, que asiste atónita a la irrupción del vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha afirmado que es mejor un acuerdo que un pleito, en alusión al recurso que han interpuesto ante el Tribunal Constitucional. Y es que, nunca antes el Ministerio de Sanidad había planteado un recurso por invasión de competencias. Pilar Farjas no ha dudado en mostrar los datos de apenas dos semanas de recorrido del ‘cataloguiño’ para intentar mostrar que funciona, que consigue ahorros. La Xunta quiere ahorrar 70 millones de euros al año. ¿Vale la cohesión de España esta cantidad? Nadie duda de que reducir el gasto en medicamentos puede conseguirse con ésta y otras medidas, pero hacerlo a costa de obviar los preceptos constitucionales es otra cosa. Por si hubiera dudas, también el Consejo de Estado ha alertado de que la iniciativa gallega podría romper la equidad en el acceso a los medicamentos que tienen los españoles.
La alternativa al ‘cataloguiño’ puede ser una política de genéricos adecuada, Galicia ha duplicado en seis meses la cuota. El consejero de sanidad de Madrid, Javier Fernández-Lasquetty mira al Gobierno central y afirma que esto no pasaría si la coordinación fuera más eficaz.