Una firma española crea el primer robot sin cables y con mantenimiento de bajo coste
Las boticas robotizadas en España podrían pasar de un 4 a un 15% en cinco años
irene fernández
Madrid
La escasa penetración de la robotización en las farmacias españolas ha tenido un claro culpable: el coste de mantenimiento de las máquinas. Un robot puede valer alrededor de los 100.000 euros, pero el problema viene a la hora de mantenerlo: supone entre 700 y 1.000 euros mensuales. Hasta ahora, estos robots se han fabricado con motores rotativos, que requieren de un alto mantenimiento. Sin embargo, el motor lineal (tecnología que se emplea en el conocido tren bala japonés y que es similar a la levitación) ha dado paso a los robots de segunda generación.
La idea la ha tenido una empresa española, Farmanitram, una compañía afincada en Valladolid que ha desarrollado el primer robot “sin cables”, con tecnología de motor lineal, cuyo mantenimiento cuesta menos de 200 euros al mes. La empresa ha patentado la técnica con el nombre de Acti Roller y ha bautizado a la máquina con el nombre de Re-volution. “Lo llamamos de segunda generación por el tipo de tecnología que usa, completamente diferente a la anterior”, afirma Javier Martín, director de Farmanitram.
Gracias a esta nueva tecnología de imanes permanentes, que consigue eliminar cables, canaletas, reductoras o engranajes, las farmacias robotizadas en España podrían pasar de un escaso 4 por ciento en la actualidad a un 15 por ciento en cinco años. Al menos, esa es la meta que se fija Farmanitram. “Creo que muchas empresas seguirán nuestro modelo de robot”, precisa Martín.
De conseguirse este incremento el avance sería destacable, porque aunque la robotización puede ser una apuesta frente a la crisis, desde 2003, cuando se instaló el primer robot en una botica española, la penetración ha sido baja.
Farmacias medianas
En la actualidad existe una amplia gama de robots: con uno, dos o tres brazos, en forme de L o U, de cargas automáticas, emblistadoras... y la mayoría pueden realizarse a medida. Por ejemplo, destacan el robot Rowa de ARX o los de Mach4. Todos ayudan a controlar el stock, a reducir los tiempos de espera. Suelen ser muy potentes para grandes farmacias, pero cuesta mucho mantenerlos.
El bajo coste de R-evolution amplía la entrada de las farmacias medianas en este mercado, aquellas con dos o tres empleados que desean incrementar su facturación. “Hemos diseñado este robot para la mediana farmacia, la que no se puede permitir altos costes de mantenimiento”, dice Martín.
Según estudios previos de la compañía, a pesar de las pocas farmacias robotizadas, hasta un 20 anhela disponer de robots. Y, con este robot de tecnología wireless se reducen errores, gracias a una técnica de robot simultáneo: un primero deposita los medicamentos en las bandejas y un segundo los dispensa. El tiempo medio garantizado de dispensación es de 12 segundos, su consumo es inferior al de una lavadora y es compatible con los softwares farmacéuticos. Es más, puede instalarse en un mínimo de tres metros, pero no tiene limitación de máximos de longitud. “Es difícil que un robot de los de ahora pueda llegar a 20 metros y el nuestro no tiene problemas”, sostiene Martín.
Pero, ¿cuánto ahorra? “No es tanto el ahorro que supone sino la racionalización que permite del espacio, como otros robots”, asegura. Su precio será inferior a los 100.000 euros y se presentará en el próximo congreso Infarma.