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Ciencia destina 952 millones a I+D+i público-privada

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Será a través del programa Innpacto, cuyo plazo estará abierto hasta el 4 de mayo

El ministerio ha reservado 400 millones de euros para las áreas de energía y salud

| 2011-04-20T15:10:00+02:00 h |

Redacción

Madrid

El Ministerio de Ciencia e Innovación abrió el pasado 4 de abril el plazo para la presentación de solicitudes a aquellos agentes del sistema español de ciencia y tecnología interesados en participar en el programa Innpacto, dirigido a la financiación de proyectos de I+D+i que sirvan para transferir el conocimiento desde el ámbito de la investigación al ámbito empresarial. Un plazo para la presentación de credenciales que finalizará el próximo 4 de mayo.

La iniciativa estará dotada con un total de 951,93 millones de euros, lo que supone un incremento del 15 por ciento con respecto al pasado 2010. De ese total, unos 840 millones se otorgarán en forma de préstamos al cero por ciento de interés y anticipos reembolsables con cargo al Feder, y el resto, unos 111,93 millones, en forma de subvenciones.

Beneficiarios

Los beneficiarios de las ayudas de la convocatoria Innpacto serán universidades, centros de investigación, centros tecnológicos, centros de apoyo a la innovación tecnológica, asociaciones empresariales, organismos públicos de investigación y empresas. En ese sentido, cabe destacar que, para la edición de 2011 se ha decidido flexibilizar la cooperación, al establecer el porcentaje de participación mínima de las empresas en el 60 por ciento, y del 20 por ciento en el caso de los agentes de I+D. El presupuesto mínimo de los proyectos deberá ascender a los 700.000 euros, con una duración que podrá oscilar entre dos y cuatro años.

Dentro de las áreas que contarán con un miramiento especial están las de energía y salud. De esta forma, el Ministerio de Ciencia e Innovación ha decidido reservar una dotación de 200 millones de euros para cada uno de ellos dentro de la convocatoria.

Así, los proyectos que se produzcan en el área sanitaria deberán ser innovadores en tecnologías y productos farmacéuticos y sanitarios, y destinarse a la prevención, el diagnóstico y tratamiento de enfermedades y patologías, a la vez que incrementan la competitividad de las empresas del sector.