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El 22-M ‘lava la cara’ del Consejo Interterritorial

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| viernes, 27 de mayo de 2011 h |

carlos b. rodríguez

Madrid

El peor resultado del PSOE en unas elecciones locales y autonómicas desde la instauración de la democracia en España tendrá su traducción en un inminente ‘lavado de cara’ del Consejo Interterritorial. Desde ahora, los futuros encuentros con la ministra vaticinan menos disensiones en el Sistema Nacional de Salud, así como un marcado carácter popular.

En el último pleno, celebrado a finales de 2010 en Santiago de Compostela, el PSOE gobernaba en nueve comunidades. De momento, lo hará con absoluta certeza en Andalucía y País Vasco. Extremadura, el único bastión autonómico que los socialistas podían mantener tras el 22-M, dependía al cierre de esta edición de un pacto con IU, que parecía cantado tras las elecciones pero que se desinfló con los días.

Con los votos en la mano, el triunfo del PP supone el abandono de los socialistas de los gobiernos de Castilla-La Mancha, Baleares, Asturias y Cantabria. Esto implica que el Interterritorial no contará ya con la representación de Fernando Lamata, Vicenç Thomas, Ramón Quirós y Luis María Truán. Todos ellos serán sustituidos por consejeros del PP.

Casi a un mes de que los nuevos presidentes regionales sean investidos, aún es pronto para hablar de quinielas en las consejerías. Sin embargo, Cantabria se apuntó el primer tanto, con una apuesta por María José Sáenz de Buruaga. Es la mano derecha del presidente del PP, Ignacio Diego, que ya en abril dijo que la nombraría vicepresidenta si ganaba los comicios. Ahora, además, parece la candidata idónea para sustituir a Luis Truán. ¿La razón? Diego quiere llegar al Ejecutivo regional rodeado de su círculo de confianza, aquel que se ha movido con él en la oposición a lo largo de dos legislaturas. Y Buruaga, diputada en el Parlamento regional desde 2009, ha sido la encargada de plantarle cara a Truán en los asuntos sanitarios.

Cambios probables

Haber revalidado la mayoría en Madrid, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Murcia y La Rioja deja abierta la puerta a la continuidad de sus respectivos consejeros de Sanidad: Javier Fernández Lasquetty, Manuel Cervera, Francisco Javier Álvarez Guisasola, Ángeles Palacios y José Ignacio Nieto.

En interrogante se mantienen el resto de autonomías. El color político de Extremadura y los pactos que se firmen en esta región contribuirán a analizar las posibilidades de María Jesús Mejuto de seguir al frente de la Consejería de Sanidad y Dependencia. Lo mismo ocurrirá con Fernando Bañolas en Canarias, donde ningún partido ha obtenido la mayoría absoluta, con María Kutz en Navarra, y con María Luisa Noeno en Aragón. Allí, el PP ha ganado en votos, aunque una remota posibilidad de pacto entre PSOE, IU, Chunta y Partido Aragonés Regionalista cambiaría las cosas.

Políticas en la picota

A la incógnita de los titulares se suma el futuro de algunas de las políticas que se llevan a cabo en comunidades socialistas. El PSOE de Castilla-La Mancha tenía pensado profundizar más en el fomento de la prescripción del fármaco menos caro a igual efecto terapéutico. Se desconoce si el nuevo Gobierno de María Dolores de Cospedal hará suyo este objetivo o no. El mismo futuro incierto podría ampliarse en 2012 a la subasta de fármacos de María Jesús Montero si el empuje del PP en las municipales andaluzas se repitiese en las autonómicas.

Frente a las políticas de futuro incierto se sitúan aquellas que los populares deben cumplir. El PP en Aragón y Castilla-La Mancha hizo bandera del pronto pago a los proveedores y del fin de la deuda. La resolución del problema del déficit acumulado de la sanidad en la Comunidad Valenciana y Murcia también estaba en el programa del PP. En Castilla y León se hacía referencia a “recursos adicionales” en materia de financiación sanitaria pública, y en Navarra se prometió que los presupuestarios sanitarios crecerían por encima de los totales.