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Madrid
De arriba abajo. Así cambió la farmacia de David Herrero cuando hace casi dos años este farmacéutico titular de 33 años decidió realizar una reforma integral en su establecimiento, trabajo que confió a Apotheka. Con ello, Herrero pretendía acercarse más a la gente y, al mismo tiempo, aumentar las ventas. Algo que, según dice ha conseguido. “Antes había una farmacia aquí, pero la gente no sabía ni que estaba. La llamaban la farmacia de Cuéntame de lo vieja que era”, explica.
La farmacia Herrero-Plaza, situada en el número 68 de la madrileña calle Hernani, es una botica de 54 metros cuadrados, 30 de venta al público, “de barrio y de paso”, con más de medio siglo de vida y una clientela fija. “Ellos son los que más han valorado la reforma, porque son los que han visto el antes y el después, y agradecen mucho el cambio y el esfuerzo”, asegura Herrero, que apuesta por la inversión, incluso en un momento económico difícil como el actual.
“Hay que invertir para salir de este pequeño bache que estamos pasando”, añade. De hecho, además de la reforma realizada por Apotheka, Herrero ha contratado a una nueva adjunta ante una mayor afluencia de clientes, situación que convive con una reducción continua de los márgenes. “Hay que trabajar más para conseguir lo mismo”, afirma. Por ello, a su juicio, la actitud de algunos farmacéuticos debería cambiar antes que la propia botica en aras de dar un servicio más personalizado, lo que implica a su vez dedicar más tiempo a cada venta.
Todo ello trató de plasmarse en la reforma. Así, por ejemplo, el trabajo de Apotheka se ha visto reflejado en la introducción de un mobiliario luminoso y práctico. Además, una de las dos puertas de entrada se hizo accesible para minusválidos, tal, como exige la ley. Asimismo, se diseñó un escaparate más vistoso, en el que la publicidad exterior cambia con una frecuencia de 15 ó 20 días. “El diseño es exactamente lo que queríamos, lo que necesitábamos”, dice Herrero.
En este sentido, explica que el asesoramiento es imprescindible y por ello eligieron una casa que les daba confianza por “la calidad, el precio y las experiencia”. Cumplidas sus expectativas, la farmacia se someterá próximamente a nuevas mejoras de acuerdo a nuevas necesidades del mercado.
Apotheka, empresa creada por y para farmacéuticos con la intención de ser útil a sus colegas conoce las necesidades de éstos. Y así lo pone de manifiesto en las reformas que hace. “Antes todo era diferente, tenías la rebotica mucho más grande y el espacio de venta al público más pequeño”, explica David Herrero. Por ello, este farmacéutico ha decidido dedicar un 80 por ciento del establecimiento a su clientela, porque “la gente necesita saber lo que compra”. Así las personas pueden valorar y comparar los productos a través de tester. Además, desde Apotheka se hizo un estudio de la rentabilidad de los recorridos internos con las zonas frías y calientes.