El Cofcam tiene una propuesta de financiación con la factura farmacéutica de aval
Exigen una solución que no pase por créditos personales que rompen el sistema
irene fernández
Madrid
Acaba el mes de agosto y todo sigue igual. La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha aún no ha brindado una solución a los farmacéuticos por el impago de las facturas que les adeuda desde mayo. Así lo aseguraron los boticarios castellano-manchegos que, de no encontrar financiación en septiembre, se verán abocados a cerrar sus establecimientos por falta de liquidez. Para desbloquear la negociación, el Consejo Regional de Farmacéuticos ha dado un primer paso y ya tiene sobre la mesa una propuesta para debatir con la consejería, con la que tendrá oportunidad de reunirse el 29 de agosto, y que es similar a la que firmó el COF de Murcia. Eso sí, con un pro soluto (adjudicación en pago de deudas) que evita que la entidad bancaria vaya contra el patrimonio del boticario. Los colegiados lo han dejado claro: no serán ellos quienes avalen la deuda de la administración.
El documento establece la factura farmacéutica como el único y exclusivo aval de la financiación. “Elaboramos el texto para buscar un acuerdo con la consejería al que puedan sumarse las entidades financieras que quieran cumplirlo”, afirmó Julián Creis, presidente del COF de Ciudad Real. En este sentido, la vicepresidenta de los farmacéuticos toledanos, Ana Rodríguez, espera que esas líneas de financiación supongan, al menos, un punto de arranque en las negociaciones.
En definitiva, el Cofcam pide una cobertura al cien por cien de las farmacias. Porque, hasta ahora, la única solución que ha dado el departamento que dirige José Ignacio Echániz se ha basado en aconsejar a los farmacéuticos que se acojan a créditos personales, entre los que destaca el ofrecido a título individual por la entidad bancaria Caja Rural (un crédito personal a 24 meses con un interés del 4,95).
“El beneficio de una farmacia está en torno al ocho por ciento, ¿cómo vamos a financiar durante 24 meses con ese interés un total de siete meses y medio sin saber cuándo van a pagarnos y sabiendo que ya es más del ocho por ciento? No tiene sentido”, afirmó Creis.
Los colegios exigen un sistema con plazos de pago fijos, con un calendario detallado. Y es que, como ya adelantó este periódico (ver EG núm. 529), el gobierno regional comunicó a los boticarios en julio, y lo volvió a hacer públicamente la semana pasada, que no podrá hacer frente al cobro de las facturas hasta enero, una vez sean aprobados los nuevos presupuestos. En total, la deuda, que computa desde mediados de mayo, asciende a 125 millones de euros.
“Entiendo que algún farmacéutico haya tenido que pedir el crédito personal, pero confío en que podamos llegar a algo más”, apuntó Creis. No obstante, la concesión de dichas pólizas depende de la capacidad de endeudamiento de cada boticario. “Tenemos farmacias que ya no tienen más recursos y no pueden endeudarse más”, dijo la vicepresidenta de los farmacéuticos de Toledo, quien quiso recordar que la prestación farmacéutica que defiende el Estado debe ser igualitaria. Por tanto, tal y como argumentó, “el problema nunca va a resolverse con pólizas bancarias personales, porque así sólo se rompe el sistema”.
Créditos ICO
Los colegiados están convencidos de que existen soluciones posibles que no requieren el aval del boticario. Por eso, invitan también al gobierno regional a pedir, si lo considera necesario, créditos ICO para solucionar el impago. “Si la solución no pasa por el aval de la factura farmacéutica tendrán que buscar otra, pero nosotros no podemos hacernos responsables de la deuda de la administración”, aseveró la vicepresidenta de los farmacéuticos toledanos.
El impago a las farmacias ha traído ya consecuencias. Según el presidente del COF de Guadalajara, José Muñana, aún no se han producido desabastecimientos pero sí una mayor dificultad en el acceso a los fármacos por parte del paciente. “Están disminuyendo los stocks y estamos actuando como nos dijeron, de una manera empresarial”, manifestó.
La facturación de las boticas castellano manchegas, que protagonizaron el primer cierre patronal de farmacias en España por motivo de impago el pasado 11 de agosto, depende hasta en un 95 por ciento de las recetas. “Nuestro principal cliente es el Insalud y tantos meses sin cobrar acaba con nuestros fondos, pero tenemos que seguir haciendo frente a los pagos”, indicó Muñana.