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La botica catalana da un primer paso para la reestructuración de las guardias

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Unas 150 farmacias catalanas dejarán las guardias ante el cierre del servicio nocturno de algunos CAP
| 2011-09-09T16:12:00+02:00 h |

iria gonzález

Madrid

El debate sobre la necesidad de reestructurar las guardias hace tiempo que se abrió, pero es ahora cuando algunas comunidades empiezan a dar los primeros pasos en este sentido. Este es el caso de Cataluña, donde se calcula que unas 150 farmacias dejarán de hacer guardias, una decisión en la que ha influido el cierre del servicio nocturno de algunos centros de atención primaria (CAP). “Si no hay atención continuada 24 horas del médico, tampoco tiene sentido que haya una farmacia. Si no hay prescriptor no tiene por qué haber dispensador”, resume el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Tarragona, Andreu Suriol.

La medida, aunque aplaudida por las oficinas de farmacia como un primer paso hacia la racionalización de este servicio, se ve todavía insuficiente. “Consideramos que se tendrían que cerrar todavía más”, defendió María Cinta Tomás, vicepresidenta de la Asociación de Farmacias de Barcelona (AFB). Un estudio de esta asociación, junto a la Cámara de Comercio de Barcelona, puso de manifiesto en 2010 la infrautilización del servicio de guardias. Es decir, que la oferta superaba a las necesidades de la población.

Así, se observó que las boticas barcelonesas recibían una media de nueve usuarios cada noche de guardia y que el 47 por ciento de las dispensaciones realizadas no constituían realmente una urgencia. Con estos datos en la mano, las autoridades catalanas han convenido con los representantes de los boticarios adecuar la atención farmacéutica urgente, un acuerdo que Suriol considera de sentido común. “El primer paso ya está hecho, pero la idea debe ser disminuir a todas las farmacias en general, porque no es necesario tanta guardia”, añaden desde AFB.

Donde también se dio un paso adelante en este tema, pero seguido de otro paso atrás fue en Castilla-La Mancha. Los farmacéuticos de esta región llegaron a un principio de acuerdo con el anterior gobierno regional para modificar el decreto de guardias, pero la nueva normativa no llegó a ver la luz. “Aquello era una negociación que podríamos dar por buena, pero que no resolvía los problemas de algunas de las provincias. El decreto que tenemos es muy rígido”, matizó el presidente del COF de Ciudad Real, Julián Creis.

Ahora, con un nuevo ejecutivo y nuevas juntas de gobierno al frente de los colegios farmacéuticos, tocará negociar de nuevo los puntos consensuados, algo que por el momento queda en un segundo plano ante el problema de impagos en esta comunidad.

Canon al estilo francés

Además de la reestructuración de las guardias, hace tiempo que el colectivo reclama su remuneración. Mientras en Francia se paga un canon por farmacia que está de guardia y los precios se incrementan un 10 por ciento a nivel de nocturnidad, en España el gasto corre a cargo del propio farmacéutico, recuerdan desde la AFB. En su día, esta asociación cifró en 89 euros la facturación bruta media de las farmacias durante el servicio nocturno, dato que contrasta con los 229 euros que estipulan como coste por farmacia y noche de guardia.

“Ahora no puedes decir a ningún farmacéutico que en el margen del medicamento van incluidos estos servicios”, destaca Suriol, cuya opinión comparte el presidente de la Sociedad Española de Farmacéutico Rurales (Sefar), Javier Guerrero, quien considera “prioritario conformar una cartera de servicios que les independice de los vaivenes del precio de medicamento”. De hecho, Guerrero cree que el método de compensación para algunas farmacias, recogido en el RDL 9/2011, “sería más ajustado si hubiera contemplado el número de guardias como elemento modulador de la ayuda”.

En cambio, el presidente de los farmacéuticos rurales destaca que las ayudas que el gobierno andaluz incluye en el proyecto de decreto de subastas completan las condiciones económicas en base a una serie de servicios retribuidos, mediante un proyecto de cartera de servicios todavía por determinar. “Las guardias son un activo del conjunto de la profesión y como tal han de formar parte de la cartera de servicios. Solo falta cuantificarlo y estudiar su retribución”, concluye Guerrero.