redacción Madrid Primero fueron las farmacias de Castilla-La Mancha las que celebraron una jornada de cierre el pasado mes de agosto en señal de protesta por los impagos y, ahora, son las boticas de la provincia de Castellón las que han anunciado que cerrarán ante la deuda de la Consejería de Sanidad Valenciana. En este caso, lo harán durante tres jornadas de forma alterna antes de las elecciones generales del 20 de noviembre, según se aprobó con 187 votos a favor, 15 abstenciones y ninguno en contra en la última asamblea del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Castellón, celebrada este miércoles. En concreto, a las boticas valencianas se les adeuda las facturas de julio, agosto y septiembre y, según el compromsio de la Consejería, no se les abonará hasta enero dos meses y el resto de las factura pendientes de forma prorrateada hasta 2014. No obstante, la intención de la administración autonómica es la de pagar un mes antes de que acabe el año, pero los farmacéuticos desconcen el cómo y el cuándo. En Castellón, a día de hoy, la deuda asciende a 45 millones de euros. Según fuentes consultadas por EG, no se han concretado todavía los días de cierre patronal porque están a la espera de las decisiones que se adopten en las asambleas de Valencia y Alicante, que se celebrarán este viernes 4 de noviembre y el martes 8 de noviembre, respectivamente. Con esta protesta, los farmacéuticos quieren trasmitir a la población que no pueden seguir comprando y financiando medicamentos si no les pagan las facturas. | jueves, 03 de noviembre de 2011 h |