“Rendir cuentas, porque es dinero público, y conseguir llegar a ser útil en las decisiones de los profesionales clínicos y sanitarios”. Estos son los objetivos del Proyecto ISOR de la Agencia catalana de Información, Evaluación y Calidad en Salud (Aiaqs), según indica Paula Adam, responsable del área de investigación en Ciencias de la Salud de esta Agencia.
Y es que, la Aiaqs se encarga desde 2009 de medir el impacto social de la investigación biomédica, algo que no lleva a cabo ninguna otra institución en España, algo que sí se evalúa con regularidad en países como Canadá, Holanda, Estados Unidos, Australia o Reino Unido. Por eso, una vez que Adam y su equipo tuvieron claro lo que querían hacer, tomaron como referencia estas experiencias in-ternacionales y, finalmente, optaron por el modelo teórico anglosajón.
Precisamente, uno de los proyectos más importantes en los que está implicada esta agencia se ha celebrado recientemente: la evaluación de las convocatorias de investigación clínica y servicios sanitarios de Cataluña, en este caso correspondientes a 2006. Durante la jornada, apoyada logística y económicamente por Sanofi, la Aiaqs presentó los resultados de las “acciones de transferencia” realizadas por los investigadores a lo largo de estos años, que son aquellas actividades que promueven el paso de la teoría a la práctica.
A este respecto son un ejemplo los seminarios o talleres, las colaboraciones con la industria o la creación de alguna empresa o incluso referencias en medios de comunicación. Pero esto, tal y como explica Adam, es solamente el paso previo al análisis del impacto, unos datos que les sirven para “asumir” que serán preferiblemente estas acciones las que promuevan cambios.
Pero no es este el único proyecto para el que trabaja la Aiaqs. Ahora, la agencia evalúa el impacto social de la maratón de TV3, un programa televisivo de la televisión catalana que se dedica durante 24 horas a recaudar dinero para la investigación en una enfermedad. El programa, una de las principales fuentes para la investigación en esta comunidad, según cuenta Adam, recaudó este año ocho millones de euros. Ahora, la Aiaqs evaluará el impacto real de ese dinero en términos sociales.
Además, esta agencia también participa a nivel internacional en el debate de “la ciencia de la ciencia” que, tal y como explica Adam, consiste en estudiar la ciencia para conseguir un mayor impacto, para ayudar en el debate sobre qué tipo de ciencia hay que priorizar en la financiación o para conseguir que la investigación en este campo sea rentable. Y todo desde el “sentido más social”, tal y como asegura Adam, que explica que ellos no hablan de patentes, sino de “calidad de vida y de ganancias en salud, o incluso de innovación organizativa en hospitales”.