Artur Mas
Impecable en la claridad de su discurso, aunque discutible en sus formas, el presidente del ejecutivo catalán logró borrar de un plumazo el protagonismo de Mariano Rajoy 48 horas después del 20-N. Su segunda batería de recortes, con la que pretende afrontar el año 2012, no solo pone de manifiesto la gravedad de la situación financiera de las comunidades autónomas, sino la necesidad de sacar a la sanidad de los rifirrafes políticos. El SNS necesita soluciones a partir de un Pacto de Estado que no excluya del debate ninguna posibilidad.