Las medidas propuestas por la Cámara de Comercio Americana en España pueden ser también una tabla de salvación para las compañías innovadoras de capital nacional. Unas compañías que afrontan el futuro con un profundo pesimismo por su delicada situación a causa de las medidas de control del gasto puestas en marcha en los últimos meses así como las negras perspectivas de futuro de la economía para el próximo año. De este modo, el presidente de Farmaindustria, Jordi Ramentol, ha asegurado a EG que “los recortes hacen inviables a las compañías españolas”. Es más, según el máximo responsable de la patronal de la industria farmacéutica innovadora y consejero director general de Grupo Ferrer, “si no cambian las cosas muchas pequeñas compañías, cerrarán”.
Las compañías nacionales, con alguna excepción como Grifols, tienen la mayor parte de su cifra de negocio en España. Por ese motivo, su deterioro financiero durante los últimos años a causa de las medidas tomadas por el ejecutivo ha sido muy importante. Esta situación podría generar en la paralización de inversiones productivas y de investigación, área en la que las principales compañías farmacéuticas nacionales están en el grupo de cabeza. Si esto sucediera se estaría aplicando un freno a todo el proceso de cambio de modelo económico.
La Cámara de Comercio de Estado Unidos en España, AmChamSpain, envió a finales de diciembre una misiva al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la que le alertaba sobre “los daños que el acelerado deterioro de indicadores de la economía española puede acarrear, irreversiblemente, en el nivel de inversión extranjera directa”, y muy especialmente ante la posibilidad de que una imagen tan “dañada” pueda derivar en procesos de “deslocalización masiva de procesos productivos” en las empresas afincadas en España.
La institución económica, que reúne en su seno a cerca de 370 empresas y Pymes y que ya elaboró un informe titulado ‘Spain 2020: 25 propuestas de AmChamSpain para hacer de España una economía competitiva, productiva e internacionalizada’ el pasado noviembre, se mostró muy preocupada por la situación económica que atraviesa el país y exigió en esa carta enviada al Gobierno el desarrollo de medidas que aseguren la rentabilidad empresarial, a fin de evitar que la inversión extranjera, que en 2008 ascendía a 29.550 millones de euros y en 2009 apenas llegaba a los 12.300, siga decayendo drásticamente.
Problemas en el cobro
Entre las peticiones remitidas, sobresale muy especialmente la referida a los plazos de cobro de las Administraciones Públicas. AmChamSpain parte de la consideración de que España ha pasado a ser uno de los países de la OCDE que paga “más tarde”.
En concreto, en sectores como el de la tecnología sanitaria, el plazo medio de cobro se ubica alrededor de los 421 días, mientras que en la industria farmacéutica los tiempos se elevan aún más, hasta los 470 de media. A juicio de la Cámara de Comercio estadounidense resulta insostenible que ciertas comunidades autónomas demoren sus pagos más allá de los 48 meses, ya que este hecho genera “enormes problemas de gestión de la tesorería a las empresas”. Además, a la ampliación de los plazos de pago, hay que unir el problema de la dificultad de descuento bancario derivada de la situación del sector financiero en España y Europa.
De esta forma, y en vista de los problemas que atraviesan las empresas americanas, AmChamSpain ha exigido al Gobierno la adopción urgente de medidas que aseguren el cumplimiento de los compromisos y la fijación de calendarios de pago para las deudas acumuladas hasta la fecha por las Administraciones Públicas.
Dotaciones finalistas
Asimismo, ha solicitado al Ejecutivo que establezca la obligación de adoptar los presupuestos con dotaciones finalistas, llevando a cabo seguimientos permanentes para evitar desviaciones en los plazos de pago, y fijando responsabilidades claras para aquellos funcionarios que no respeten los límites de morosidad a la hora de hacer frente a los pagos de las facturas.
En este sentido, según se desprende del documento enviado por la institución económica, existe además la necesidad de que el nuevo Gobierno apuntale de alguna forma la credibilidad nacional y “de señales claras de que la seguridad jurídica, la estabilidad regulatoria y el respeto al Estado de Derecho van a ser los elementos claves en los que se va a fundamentar su acción en esta legislatura”. Desde la perspectiva de las empresas agregadas a la Cámara estadounidense, la seriedad de España plantea “muchas dudas”, no solo ya por la inseguridad jurídica y la incertidumbre regulatoria, que no han decrecido con el cambio de Gobierno y su planteamiento de recortes drásticos, sino también por el rigor en el cumplimiento de las leyes, que también se observa con desconfianza.
De hecho, a este respecto, la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España conminó al Ejecutivo a consensuar un plan de imagen que suavice el acelerado deterioro de la imagen del país y sirva de paraguas en el exterior a las empresas españolas y a sus productos.
Un copago moderado
No obstante, más allá de los temas destacados en la misiva remitida al presidente del Gobierno, dentro del informe elaborado por la institución se subrayan otros puntos imprescindibles como el alargamiento de la vida laboral, un mayor incentivo a los planes de pensiones o la introducción de un “copago moderado” en los servicios sanitarios, una vía que para las empresas de los sectores médico y farmacéutico adheridas a la institución se presenta como la más “idónea” para racionalizar su uso y garantizar la viabilidad del sistema sanitario a largo plazo.
Asimismo, se subraya la conveniencia de modificar la legislación laboral para eliminar trabas a las empresas, ya que esta “sigue siendo imprecisa” en relación a cuestiones como el despido objetivo, y se insta al Gobierno a vincular productividad y salarios. En este sentido, AmChamSpain pide al Ejecutivo la reducción de los días festivos a la mitad, la unificación del calendario comercial, la revisión de la fiscalidad empresarial y, al menos, el mantenimiento de la inversión en I+D+i.
La cámara de Comercio de EEUU en España cree que la imagen “tan dañada” del país puede generar deslocalizaciones
Las empresas de EEUU desconfían por la incertidumbre regulatoria y la falta de rigor ante los incumplimientos legales