La investigación para el desarrollo de nuevos tratamientos contra la EPOC es acaparada por las farmacéuticas europeas, según se desprende de los datos presentados por la Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA), patronal americana de la industria del medicamento. Así, más del 50 por ciento de las 54 moléculas que hay en fase clínica en esta área terapéutica pertenecen a firmas del Viejo Continente. Encabeza la clasificación la británica GSK, con diez principios activos en su pipeline en EPOC, cuatro de ellos en fase III, tres en fase II y otros dos en fase I. Le sigue otra británica, AstraZeneca, con un total de nueve medicamentos, gracias a los dos que le aporta su filial MediImmune.
Aunque, sin duda, el dato más llamativo lo aporta la española Almirall, que gracias a sus acuerdos con Forest Lab., compañía de origen estadounidense, está pendiente de la aprobación de una molécula por parte de la FDA, tras haber agotado con éxito la fase de ensayos clínicos, y cuenta con otras dos en fase II y fase III. La presencia europea la completan la suiza Novartis (cinco principios activos en fase clínica) y la alemana Boehringer Ingelheim (con ensayos en marcha para tres medicamentos).
Asimismo, la patronal destaca en su informe algunas de las líneas de investigación elegidas por las compañías para frenar esta enfermedad que provoca la muerte de 120.000 estadounidenses al año. Entre ellas, existe un tratamiento con células madre que actúa sobre una proteína que se eleva con la aparición de esta patología; un anticuerpo monoclonal que lo hace sobre el receptor IL-1; y un medicamento dirigido a la inflamación subyacente de la EPOC.