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La Carta Abierta por la Ciencia no ha conseguido ni la mitad de sus objetivos

Aunque más de 27.000 científicos firmaron el pasado mes de abril la Carta Abierta por la Ciencia, este documento no ha conseguido ni la mitad de los objetivos que pretendía.

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Redacción Madrid | viernes, 06 de julio de 2012 h |

Aunque más de 27.000 científicos españoles firmaron el pasado mes de abril la Carta Abierta por la Ciencia, en la que denunciaban los recortes en I+D incluso antes de que se produjeran, finalmente este documento no ha conseguido ni la mitad de los objetivos que pretendía con su elaboración.

Defendiendo desde el momento en que vio la luz esta carta, tanto en el Congreso como en el Senado, cuatro enmiendas claras: atención a los recursos humanos en I+D; aumento de las cuantías para el Fondo Nacional de Investigación; mantenimiento de las condiciones de uso de los fondos del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI); y la creación de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), los firmantes de este documento anunciaron el pasado 3 de julio que los resultados finales “no son especialmente halagüeños”.

En un documento firmado por la Confederación de Sociedades Científicas Españolas (Cosce), la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas (Crue), la plataforma Investigación Digna, la Federación de Jóvenes Investigadores (FJI/Precarios), CC.OO. y UGT, los mismos que ya firmaron la Carta Abierta por la Ciencia, denuncian que “la mayoría parlamentaria tan solo ha aceptado la tasa de reposición del 10 por ciento para el personal investigador de los organismo públicos de investigación (OPIS)”, una decisión que esperan al menos que sea también de aplicación en universidades y en la posibilidad de creación de la AEI.

Además, estos científicos aprovecharon también para recordar que el pasado 19 de junio enviaron una carta a los europarlamentarios españoles y a la Comisión de Industria, Investigación y Energía del Parlamento Europeo para pedir la creación de una comisión parlamentaria centrada en las políticas de I+D de los estados miembros con el objetivo de “alcanzar una política científica común en Europa”. Una cuestión de vital importancia para estos investigadores ya que, mientras países europeos como Francia y Alemania aumentan sus inversiones en I+D, España la ha recortado este año en un 26 por ciento, una circunstancia que sitúa a nuestro país cada vez más a la cola de Europa en I+D (ver tabla).

Un día antes, el 2 de julio, la subdirectora de Planificación y Seguimiento de I+D+i del Ministerio
de Economía y Competitividad, Clara Eugenia García, en la inauguración de un curso de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, señalaba que nuestro país “no puede seguir improvisando en sus prioridades en materia de investigación” entre las que, según sus propias palabras, se encuentran la investigación biomédica y la salud.