Los farmacéuticos ya lo avisaron y ahora lo constatan: los recortes presupuestarios y, sobre todo, el hecho de que las partidas no sean finalistas podía traducirse en impagos para las farmacias. No obstante, los más optimistas confiaban en que las nuevas medidas de ahorro impulsadas por el Gobierno en materia farmacéutica evitaran esta situación. Sin embargo, no ha sido así para las boticas de algunas comunidades que, tras vivir un verano complicado, afrontan un otoño incierto. Así, la recta final del año se presenta especialmente difícil para los farmacéuticos de la Comunidad Valenciana que, desde comienzos de año, viven un tira y afloja para cobrar sus facturas.
Esta situación ha llevado a algunas farmacias valencianas a tomarse este verano ‘vacaciones forzosas’, entre otros motivos, por la imposibilidad de comprar más medicamentos. “La solicitud de vacaciones en el colegio ha sido bastante superior a otros años, tanto en número de farmacias como en días”, reconoció a EG el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Castellón, Jesús Bellver. Y es que, en los últimos meses la tensión ha sido máxima, hasta el punto que se requirió la mediación de la propia ministra de Sanidad, Ana Mato.
También el presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra, intervino para calmar los ánimos el pasado 31 de julio, cuando realizó una llamada telefónica a los representantes del colectivo para disculparse ante un nuevo incumplimiento de los compromisos de pago. Dicho día, los farmacéuticos debían cobrar una facturación y media, pero tan solo recibieron 40 millones de euros, correspondientes a un tercio de las recetas de febrero.
El colectivo, una vez más, se sintió engañado puesto que había desconvocado un cierre patronal indefinido tras recibir nuevos compromisos de pago y la confirmación de que la deuda con las farmacias de la Comunidad Valenciana se saldaría a través del Fondo Autonómico de Liquidez impulsado por el Gobierno central a través del Real Decreto-ley 21/2012. Finalmente, el 7 de agosto, los farmacéuticos valencianos cobraron los cerca de 80 millones de euros que quedaban pendientes de la factura de febrero y, el 14 de agosto, llegaron otros 60 millones en concepto de la mitad de la factura de marzo.
Tras estos pagos se esperaba que, a final de agosto, llegaran los de la mitad de las recetas de marzo y la totalidad de las de abril, plazos que no se han respetado. Ante el nuevo incumplimiento, los representantes del colectivo han sido convocados el 3 de septiembre a una reunión con el consejero de Sanidad, Luis Rosado, y el director general de Farmacia, José Clérigues. En este encuentro, previsiblemente, se valorará un nuevo calendario de pagos.
Cobro de los medicamentos
Por su parte, en la actualidad, los farmacéuticos de las Islas Baleares suelen cobrar con un mes de retraso y, en el mejor de los casos, acabarán el año con una facturación pendiente, según las previsiones del Gobierno balear. Así, pese a que las farmacias recibieron, el pasado mes de junio, 50 millones de las tres facturaciones impagadas en 2011 a través de los créditos ICO, los impagos se han repetido en el presente año, hasta el punto de que el colectivo amenazó con cobrar a los usuarios el importe íntegro de los medicamentos.
Precisamente, esta medida ha llegado a Grecia, donde las farmacias han anunciado que, a partir del 1 de septiembre, dejarán de financiar por adelantado los fármacos y serán los ciudadanos los que deban pagar sus medicamentos en efectivo para pedir después su devolución a la administración, medida aprobada por la asamblea general de la Asociación Nacional de Farmacéuticos de Grecia.
Las farmacias griegas han dado así un paso que, de momento, los farmacéuticos baleares no han llevado a la práctica porque, aunque con cuentagotas, van cobrando. Así, su factura de mayo quedó saldada el pasado 8 de agosto, cuando recibieron alrededor de cinco millones de euros, que se sumaron a otros 12 millones abonados anteriormente. Además, el 31 de agosto, se cobró el 63 por ciento de la factura de junio y el 31 por ciento restante se espera para el 11 de septiembre. Por el momento, no hay fecha para el abono de las recetas impagadas de julio.
Una situación similar viven las farmacias de las Islas Canarias, que esperan cobrar la factura de junio, unos 41 millones de euros, entre el 5 y 10 de septiembre. La última vez que los boticarios de estas islas cobraron fue, el pasado 8 de agosto, cuando recibieron 38 millones de las recetas de mayo.
La llegada, antes de lo previsto, de los impagos a las Islas Canarias llevó recientemente al Centro Canario Nacionalista (CCN) a pedir al ejecutivo autonómico que acuda al Fondo de Liquidez. Por su parte, ante la previsión de que los impagos se mantengan y extienda a los últimos meses del año, los farmacéuticos reclaman a su administración que, en tal caso, se entregue un calendario de pagos y una alternativa de financiación. De este modo, el colectivo trataría de buscar acuerdos con entidades bancarias y, posteriormente, procedería a la reclamación de intereses al gobierno, como ya hiciera a finales de 2011.
A la preocupación por el retraso en los cobros, el presidente del COF de Tenerife, Guillermo Schwartz, sumó la caída de la facturación de las boticas. “Lo que realmente es importante es el impacto de las bajadas de precio porque el número de recetas y de unidades dispensadas ha caído pero no en la proporción para justificar esa bajada”, señaló.
Evitar nuevos impagos
Por otra parte, mientras La Rioja agota el año sin conseguir recortar los 20 días de retraso con los que sus farmacias cobran, los boticarios de otras comunidades corren mejor suerte, al menos, por el momento. Sin embargo, todos ellos mantienen la máxima cautela tras las experiencias registradas en anteriores ocasiones. Así, aunque las subastas andaluzas y las incidencias derivadas de la aplicación del copago han centrado la atención de los farmacéuticos andaluces los últimos meses, no hay que olvidar que el año pasado debieron resolver dos facturaciones a través de créditos bancarios, cuya suscripción trajo de cabeza al colectivo.
Del mismo modo, en 2011, hubo susto de última hora en Galicia, donde quedó impagada una facturación que se abonó en ocho partes a lo largo del presente año. Peor suerte corrieron los farmacéuticos de Castilla-La Mancha, que acumularon hasta seis facturaciones impagadas el año pasado, aunque los ICO salvaron, finalmente, a las boticas de esta comunidad. Por ello, unos y otros comparten el deseo y confían en que estas situaciones no se repitan.
Los temores de los farmacéuticos catalanes ante un posible retraso en el pago de la factura mayo, que debía pagarse el 5 de agosto, quedaron disipados el 3 de agosto cuando el Catsalut abonó los 140.154.560,20 euros correspondientes a la misma. A este respecto, la falta de liquidez que llevó a la Generalitat a no pagar las facturas de julio de la sanidad concertada, unos 345 millones de euros, alertó a los farmacéuticos catalanes.
En el Consejo Catalán de Colegios Oficiales de Farmacéuticos siempre se confió en que se produciría el pago. A este respecto, el presidente de esta institución, Jordi de Dalmases, indicó que no sospechaba que no se efectuase el pago o de que hubiese un retraso. “Lo último que nos faltaría sería no cobrar, ya sería la guinda”, resaltó en una entrevista en Europa Press. Por su parte, el presidente de la patronal Fefac, Josep Esteve, remitió una carta a Josep Maria Padrosa, director general de CatSalut, en la que se le pedía que confirmase “de forma urgente” si realizarían el pago a las farmacias el día previsto. La respuesta la recibió el 3 de agosto.
Cabe destacar que las boticas catalanas sufren desde septiembre de 2011 un retraso en el pago de las facturas por parte de la Generalitat. El concierto establece que el pago se realiza 35 días después del último día del mes al que corresponde la facturación. Es decir, una media de 50 días desde la fecha de dispensación. Sin embargo, desde hace un año ese retraso se incrementó en 30 días, hasta alcanzar los 65 días, lo que supone una media de 80 días desde la fecha de dispensación. ¿Qué supone? Que en concepto de intereses, al 6 por ciento, los boticarios hayan tenido que abonar ocho millones de euros.