A la Consejería de Salud del País Vasco que dirige Rafael Bengoa se le acaban los argumentos para justificar la distancia que separa a esta región del resto de comunidades y ciudades autónomas en el control de la demanda de medicamentos. Fuentes de este departamento afirman que el descenso del gasto farmacéutico de agosto “sigue reflejando el efecto del anticipo de recetas que los pacientes hicieron en junio”, antes de que entrara en vigor el copago por renta. Pero los datos hablan de algo más que del efecto acopio. La comunidad vasca fue la única que incrementó su número de recetas en agosto, un 4,53 por ciento. Le separan 15 puntos de la media nacional, situada en el -9,37 por ciento, y 20 de la Comunidad Valenciana, la que más controló esa variable, hasta reducirla en un 16,9 por ciento.
La distancia se amplía si se tiene en cuenta el gasto farmacéutico total. Pese a ahorrar un 3,42 por ciento en su factura, el País Vasco se sitúa 17 puntos porcentuales por debajo de la media del Sistema Nacional de Salud (el gasto bajó un 20,08 por ciento), distancia que se amplía a 24 con respecto a la Comunidad Valenciana, situada también a la cabeza en el control del gasto en agosto.
Este segundo descenso consecutivo de la factura por encima del 20 por ciento (en julio había bajado un 24,3) supone una rebaja de 179,5 millones de euros en solo un mes. Y efectivamente, hay un efecto acopio a tener en cuenta: el de los días previos a la desfinanciación que, según publicó este periódico (ver EG núm. 579), se hizo notar en las dos últimas semanas de agosto. Descontado tanto este efecto y el que tuvo lugar los días previos a la entrada en vigor del copago farmacéutico por renta, la factura de septiembre podría deparar cifras históricas en el descenso, tanto del gasto total como en el número de recetas.
Junto al número de recetas, la variable del gasto medio por receta de agosto continuó la tendencia a la baja y sigue afectada por la continua espiral de revisión de precios y la actualización en julio de los precios menores de las agrupaciones homogéneas. El octavo mes del año, el gasto por receta bajó un 11,82 por ciento. Solo Cataluña, País Vasco y Andalucía registraron reducciones por debajo de los dos dígitos. Por el contrario, la mayor bajada tuvo lugar en Asturias. Esta variable cayó en agosto un 18,18 por ciento. Por detrás de la Comunidad Valenciana, las regiones que más han reducido su gasto en agosto han sido Castilla y León y Navarra, con bajadas del 25,83 y del 25,03 por ciento, respectivamente.
Ahorro y manipulación
Los datos del gasto de agosto son, tanto para el Gobierno como para el PP, la muestra de que la reforma sanitaria funciona. El secretario de Igualdad y Asuntos Sociales del PP, José Ignacio Echániz, destacó el “espectacular ahorro” conseguido en materia de Farmacia, que solo en dos meses supera los 400 millones de euros, y 661,2 en lo que va de año.
La Consejería de Sanidad del País Vasco, sin embargo, ha criticado que “llamar al copago ‘medidas de equidad en el gasto farmacéutico’ es una burda manipulación” y ha asegurado, respecto a la manifestación reiterada del Ministerio de Sanidad acerca de que el País Vasco “no está aplicando las medidas de eficiencia”, que esta comunidad adopta medidas de ahorro “sin repercutirlo en los bolsillos de los ciudadanos”. Por ello, ha vuelto a pedir al departamento de Ana Mato que haga un estudio independiente sobre los auténticos costes en salud y equidad que está tendiendo la aplicación del copago farmacéutico.
No es la única crítica que acapara esta pata de la reforma sanitaria de Mato. Al margen de los datos conseguidos, el mecanismo del copago sigue acaparando grandes críticas del principal grupo de la oposición en el Parlamento. La semana pasada, la ministra de Sanidad tuvo que defenderse en el Congreso de una pregunta del PSOE sobre el doble copago en Cataluña y de otra en el Senado sobre el efecto del copago farmacéutico por renta en los pensionistas gallegos.
El senador socialista por La Coruña Javier Losada denunció que las farmacias gallegas llevan meses detectando que había jubilados con pensiones medias inferiores a los 689 euros al mes que no podían seguir la totalidad de las prescripciones, y que el ‘decretazo’ del Gobierno “lo ha agudizado”, sumando no solo el efecto del copago sino también el de los fármacos desfinanciados. Mato defendió su reforma, así como las medidas llevadas a cabo por la Xunta de Galicia. “En España teníamos un problema de gasto farmacéutico excesivo en relación con los países de nuestro entorno, cinco puntos superior a la media, y las medidas que se han adoptado van a ayudar a acabar con el despilfarro”, manifestó.
Sobre el doble copago en Cataluña, la ministra respondió que “el Gobierno no valora decisiones de las comunidades, sino que dialoga con ellas en el Interterritorial para preservar la sanidad de todos”.