Los colegios de farmacéuticos de Valencia, Alicante y Castellón aprobaron en las asambleas extraordinarias celebradas en las tres instirtuciones llevar a cabo un cierre indefinido a partir 5 de noviembre como protesta por los impagos. Así, cada día solamente abrirá al público un tercio de las farmacias de esta comunidad en turnos rotatorios. Esta decisión fue adoptada por mayoría en los tres colegios y se prolongará “hasta que abone el importe total de la deuda de la Generalitat, o cuando una nueva asamblea decida suspender o cancelar la medida”.
A este respecto, cabe destacar que el Consejo Valenciano de Colegios de Farmacéuticos y la Confederación Empresarial de Oficinas de Farmacia, Confar, acordaron que las instituciones colegiales llevasen a las asambleas de colegiados la propuesta de que las oficinas de farmacia valencianas realizasen un cierre indefinido como medida de presión motivada por la “grave situación” por la que atraviesan las farmacias debido a los impagos.
Sobre este particular, ambas instituciones calificaron de “incomprensible” que la Generalitat haya incluido en el primer tramo del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) solo una factura de las cinco y media que adeuda a las oficinas de farmacia, “a las que mañana mismo debe añadirse otra correspondiente a las recetas dispensadas en septiembre”. Ante esta situación “de auténtica emergencia”, y para evitar el colapso total de la prestación farmacéutica en la comunidad se propuso el cierre. Y es que, según precisan, “la situación extrema de liquidez que afrontan las oficinas de farmacia de la Comunidad Valenciana hace imposible el normal abastecimiento de medicamentos para atender a la población”.
Del mismo modo, los farmacéuticos valencianos consideraron “totalmente inadmisibles” las declaraciones del vicepresidente de la Generalitat, José Císcar, que minimizó “la situación dramática de las oficinas de farmacia y comparándola con otros colectivos, a los que se les adeuda una cantidad infinitamente inferior y que no están obligados, como las farmacias, a seguir prestando un servicio sin recibir su justa contraprestación”. Así, recuerdan al vicepresidente que de las cantidades que ha pagado este año, el 60 por ciento corresponden a deudas del año anterior.
Por otro lado, los farmacéuticos valencianos denunciaron “el trato discriminatorio que sufren con relación a los farmacéuticos catalanes”, a quienes se abonó de manera urgente una factura de las tres que se les adeudaban, “mientras que los valencianos sufrimos ya más de seis meses de impagos, poniendo en serio peligro el suministro de medicamentos a los ciudadanos de esta comunidad.