Las 3.763 enmiendas parciales presentadas en el Congreso al proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013 son mucho más que propuestas de reequilibrio de las partidas que acabarán congeladas, reducidas o directamente eliminadas para el próximo ejercicio. Además, constituyen una censura de los ajustes del Gobierno, particularmente explícita en algunas áreas. Es el caso de la reforma sanitaria de Ana Mato, para la que varios grupos solicitan una revisión en profundidad en sus enmiendas al articulado.
Muchos grupos creen necesario velar por que el reajuste del gasto no merme el mínimo exigible en la prestación de servicios públicos fundamentales, y coinciden en dos aspectos: desde finales de 2011, las medidas del Gobierno han paralizado la implantación del sistema de dependencia e impuesto serias restricciones a la contratación de personal en el sector público que afectarán especialmente a Sanidad y Ciencia. Por ello, PSOE, CiU, UPyD e IU no solo han presentado enmiendas para aumentar las partidas en los presupuestos, sino que además han solicitado cambios en la ley para acabar, o al menos paliar, las limitaciones en la contratación en Sanidad y Ciencia y en la Ley de Dependencia.
Política farmacéutica
También se piden derogaciones, aunque con menos consenso, en materia de política farmacéutica. UPyD pide la suspensión “del copago en medicamentos”, una idea que el PSOE amplía a la cartera común suplementaria del SNS. Según los socialistas, esta disposición “solo tiene en cuenta criterios de carácter economicista” y “ahonda en el carácter inequitativo” de la configuración de la cartera común suplementaria.
Más allá de sus efectos sobre la población, otros de los cambios solicitados tienen por objetivo aliviar la presión de las medidas adoptadas para atajar el gasto farmacéutico en receta sobre la industria farmacéutica innovadora, que encuentra de nuevo en CiU su mejor aliado. El grupo catalán solicita una nueva revisión de la prescripción por principio activo (PPA) en la Ley de Garantías para solucionar el “grave problema” que a su juicio ha introducido la preferencia del genérico sobre la marca para caso de igualdad de precio. Según CiU, “no hay ningún argumento que justifique la discriminación de unos productos frente a otros, ni ningún beneficio para el SNS”.
Los efectos de los nuevos tipos impositivos también han quedado reflejados en las enmiendas. Por su impacto en la economía doméstica, PSOE y UPyD piden su derogación. Por su impacto en los centros que adquieren productos, material, equipos e instrumental sanitario, CiU y ERC piden que se aplique un tipo impositivo superreducido, para equiparar su trato fiscal con el de “otros productos necesarios para la actividad sanitaria de naturaleza similar como son los medicamentos”.
En el marco de los presupuestos del Ministerio de Sanidad, todos los programas, salvo el de Donación y Trasplante de órganos (que aumenta en 33.000 euros), sufren reducciones, en algunos casos muy superiores al 30 por ciento. Entre los recortes “más sangrantes”, según IU, está el Fondo de Cohesión, otro apartado en el que además de aumentar la cuantía para 2013 se generalizan las peticiones de cambios legales.
El Fondo solo compensará a las comunidades por la asistencia que presten a asegurados desplazados a España en estancia temporal con derecho a asistencia a cargo de otro Estado. El hasta ahora sistema de compensación para la atención de desplazados de otras comunidades ha sido desligado del Fondo de Cohesión, de manera que a partir de 2013 su financiación dependerá directamente de las comunidades con cargo a los recursos que le corresponden del modelo de financiación autonómico general. Los grupos insisten en volver al anterior modelo, y en aumentar en general las transferencias corrientes a las comunidades para con destino al desarrollo de estrategias de salud y programas de prevención del VIH/sida, cuya eliminación IU califica de “irresponsabilidad”.
Pese al número de peticiones, es poco probable esperar cambios en los presupuestos. Durante la tramitación de las cuentas de 2012, el PP solo aceptó tres de las 3.300 enmiendas de la oposición. Para el proyecto del 2013, el grupo popular ha presentado cinco enmiendas a Sanidad: las cinco para corrección de errores.
Conscientes de la situación económica, los grupos de la oposición han presentado muchas enmiendas a los presupuestos orientadas al crecimiento y a la creación de empleo mediante la inversión pública en I+D+i y la apuesta por este sector como prioritario y estratégico para salir de la crisis. Ocupa buena parte de las enmiendas del PNV, que además de enmiendas para la inversión en I+D+i en Euskadi, solicita 649 millones para proyectos del CDTI y el Fondo Nacional para la Investigación Científica y Técnica.
Las peticiones de incrementos son generales en todos los grupos, que también hacen énfasis en la creación de nuevos fondos de investigación y en la necesidad de garantizar su correcta distribución en base a criterios “exclusivamente competitivos” (CiU). En línea con la tendencia del CDTI y el CSIC, la oposición considera un castigo excesivo el recorte en I+D biomédica. Por ello no sólo piden aumentar la partida en el presupuesto del Ministerio, sino devolver al Carlos III, como mínimo, a la dotación que tenía en 2011.