El Ejecutivo alemán, liderado por la canciller Angela Merkel, ha anunciado que suprimirá el copago por visita médica a partir del 1 de enero de 2013, tal y como venían reclamando desde hace tiempo los socios liberales (FDP) de la coalición que gobierna el país germano.
Con esta medida, los ciudadanos alemanes quedarán exentos del pago de 10 euros al que tenían que hacer frente en la primera visita médica que realizaran cada trimestre. No obstante, hay otras aportaciones, como el caso de las prótesis y los medicamentos, que deberán seguir afrontando.
En lo que respecta al copago farmacéutico, Alemania tiene establecida una aportación del 10 por ciento del precio de los medicamentos, con un máximo de 10 euros y un mínimo de 5. Unido a esto, y junto a las exenciones introducidas para distintos colectivos como los jóvenes por debajo de los 18 años, las embarazadas y las víctimas de guerra, se introdujo un límite que indica que ningún ciudadano tendrá que desembolsar por este concepto más del 2 por ciento de sus ingresos brutos anuales.
El ministro alemán de Sanidad, Daniel Bahr, del FDP, admitió que “el pago por las consultas médicas es, según las encuestas, lo que más molesta a los alemanes”, por lo que con esta decisión es muy probable que mejora la imagen del Gobierno, que tendrá que afrontar un nuevo proceso electoral en un año.