Un elemento preventivo de atención sanitaria es, sin ningún lugar a dudas, la oficina de farmacia. Esta afirmación puede ser comprobada en el excelente trabajo que desempeñan las boticas día a día, y que puede ser corroborada con datos. Así, los datos que me transmiten sobre el melanoma me ha puesto en guardia para contarles que los farmacéuticos que ven a los ciudadanos, no solamente su aspecto sino las manchas en la piel, pueden ayudar mucho para canalizar a los que puedan estar ante problemas más graves.
También es verdad que en este momento el profesional farmacéutico debe procurar ayudar indicando productos que ayudan a una mayor protección solar y un bronceado más prolongado desde el interior a través de la nutricosmética porque, según manifiesta el doctor Manuel Jiménez Ucero, “la belleza se puede alimentar”. Porque el valor está en evitar los cánceres y esa asistencia farmacéutica se sustenta con la venta de productos útiles para la parroquia. Así que tomen nota del ejemplo catalán.
¿Cuál es este ejemplo catalán? Se trata de que, según datos extraídos de un estudio en el que han colaborado 23 hospitales de Cataluña, “existe un alarmante aumento del número de casos de melanoma maligno, un 50 por ciento más en los últimos diez años”. Así lo ha puesto de manifiesto la alerta del doctor Josep Malvehy, director de la Unidad de Melanoma del Hospital Clínic de Barcelona - IDIBAPS, durante la presentación de la VI edición del Congreso Mundial de Centros Interdisciplinares de Melanoma y cáncer de piel.
Sobre este particular, considero que es conveniente precisar varios datos que son fundamentales cuando hablamos de estos temas. Así, debemos decir que los melanomas que se diagnostican de forma precoz tienen una supervivencia cercana al cien por ciento, mientras que los tumores más avanzados muestran una supervivencia inferior al 10 por ciento a los 5 años. “Un diagnóstico a tiempo y un seguimiento de este cáncer cutáneo permite salvar muchas vidas y reducir la necesidad de tratamientos agresivos”, añadió Malvehy durante el encuentro.
Así, sobre este punto, se deben poner sobre la mesa los datos de un estudio realizado recientemente por la Unidad de Melanoma del Hospital Clínic, que demuestran que los pacientes sometidos a seguimiento presentaban un pronóstico excelente en el momento del diagnóstico en el 100 por cien de los casos (70 por ciento de melanomas incipientes; 30 por ciento melanomas de bajo riesgo-grosor de 0.55 mm), mientras que aquellos pacientes diagnosticados en la población fuera de este programa de seguimiento, se detectaban desgraciadamente en estados mucho más avanzados (grosor 1.72 mm).
Por su parte, la doctora Susana Puig, directora de Investigación de la Unidad de Melanoma, hizo durante la VI edición del Congreso Mundial de Centros Interdisciplinares de Melanoma y cáncer de piel especial hincapié en el melanoma familiar. De esta forma, la doctora Puig manifestó durante el encuentro que “el asesoramiento genético en estos casos es esencial para su diagnóstico precoz”.
De otro modo, considero relevante mostrar aquí otros datos sobre este asunto. Así, pruebas realizadas por la Unidad de Melanoma del Clínic para la detección precoz del cáncer de piel, utilizando la técnica de la dermatoscopía y la teledermatologia, demuestran que se puede incrementar en un 25 por ciento la capacidad de detección de tumores cutáneos sospechosos de malignidad, por parte de los especialistas de atención primaria, consiguiendo asegurar la discriminación de las lesiones benignas en el 98 por ciento de los casos. Estas técnicas reducen el número de visitas innecesarias al paciente en un 50 por ciento, suponiendo un gran ahorro de costes sanitarios. Es lo que hay. Seguro.