La crisis ha puesto de manifiesto el retroceso evidente los presupuestos sanitarios. La época de vacas flacas que empezó en 2010 se ha intensificado en las dos últimas series de leyes de presupuestos, que ha llevado a comunidades como Galicia, Castilla-La Mancha, Valencia o La Rioja a cifras de gasto similares a las de 2006. Pese a ello, la retrospectiva desde 2002 arroja un crecimiento del gasto sanitario del 58,86 por ciento, por encima del crecimiento del IPC del 35,7 por ciento registrado por el IPC entre enero de 2002 y noviembre de 2012. Mientras, el gasto farmacéutico, principal víctima de las políticas antidéficit en el campo sanitario, ha crecido muy por debajo del gasto sanitario y del IPC, solo un 5,49 por ciento.
Así consta en el análisis realizado por EG, según el cual la mayoría de las comunidades destinarán en 2013 el mismo presupuesto a Farmacia que destinaban entre los años 2003 y 2005. Pero en el caso de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Murcia la cifra presupuestada para 2013 es la más baja de toda la tabla. Para la última de estas comunidades significa que el presupuesto de Farmacia para 2013 es el más bajo desde que recibió las transferencias. Para las otras dos, que culminaron el proceso de transferencias antes de 2002, significa que habría que acudir a años anteriores para saber a qué nivel se encuentra su presupuesto para medicamentos.
La evolución de estos últimos 12 años también deja patente el efecto de las políticas adoptadas para rebajar el peso de la factura farmacéutica en los presupuestos sanitarios. La media de 2002, situada en el 23,31 por ciento, ha pasado al 15,48 por ciento en 2013. La evolución es particularmente llamativa en el caso de Murcia, cuyo presupuesto farmacéutico, que no factura real, ha pasado de suponer el 23,78 por ciento de su gasto sanitario en 2002 a suponer el 8,85 por ciento en 2013.
Diferencias con el máximo
El análisis de la evolución de los presupuestos autonómicos permite concluir también que no todos los gobiernos han incidido de la misma manera en sus cuentas sanitarias desde que empezó la crisis. Si se comparan las cifras de 2013 con el máximo presupuesto registrado en cada comunidad desde 2002, País Vasco destaca por ser la comunidad que menos ha reducido su presupuesto sanitario. La cifra registrada en el proyecto para 2013 supone el 94,1 por ciento del dinero que presupuestó en 2009, año que marca el año álgido para el departamento que dirige actualmente Jon Darpón.
En el otro lado de la tabla está Extremadura. Sus cuentas sanitarias para 2013 están bastante más lejos de su máximo, alcanzado en 2009, ya que ha presupuestado el 69,6 por ciento de ese máximo. La una media, no obstante, se sitúa en el 83,3 por ciento, lo que supone una reducción presupuestaria próxima al 17 por ciento desde el inicio de la crisis.
El mismo análisis aplicado al presupuesto farmacéutico muestra una evolución completamente diferente. Cataluña y Murcia han presupuestado en 2013 una cifra un 30 por ciento inferior que la que presupuestaron en 2002. Además, la comunidad murciana, destinará a Farmacia solo el 36,7 por ciento de los recursos que invirtió en medicamentos en 2010 al pasar de 451 millones a solo 166. Comunidad Valenciana, por su parte, ha presupuestado en Farmacia el 45 por ciento de lo que destinó en 2009 y Cataluña la mitad, en concreto, el 49 por ciento de lo presupuestado también el 2009.
En esta nueva tabla, el menor recorte en Farmacia lo experimenta el País Vasco. Los créditos asignados en 2013 en relación con el máximo histórico desde 2002 (alcanzado en 2010) suponen el 90,6 por ciento. El resto de comunidades autónomas se mueve en una media del 66,5 por ciento, que a tenor de la línea continuista que marcan los proyectos de presupuestos de 2013 y de las declaraciones de intenciones de varios representantes autonómicos, continuará ampliando la brecha entre gasto sanitario y farmacéutico.