El presidente del Grupo Cofares, Carlos González Bosch, será el encargado de moderar una mesa de debate durante el I Foro del Autocuidado, ‘Prioridades en política sanitaria: La visión de los partidos’, en la que estarán presentes los portavoces sanitarios en el Congreso de los Diputados del PP, Rubén Moreno; PSOE, José Martínez Olmos; CiU, Concepción Tarruella; y PNV, Isabel Sánchez.
Pregunta. ¿Qué espera de la mesa que usted moderará?
Respuesta. Espero que muestren con claridad cuáles son sus alternativas, porque últimamente hay divergencias entre las políticas que proponen el Gobierno y las de la oposición, que creo que son más esto, de oposición, que de alternativas ciertas. Este foro debería permitir ver cuáles son estas alternativas, más allá de la confrontación.
P. En este sentido, mucho se ha hablado del Pacto por la Sanidad. ¿Cree que se seguirá hablando sobre ello muchos años más y no se llegará nunca a concretarlo?
R. Me temo que sí, que seguiremos durante muchos años hablando del Pacto por la Sanidad, porque creo que algunos partidos políticos creen que la Sanidad es algo que les puede diferenciar y que las alternativas son importantes, pero se olvidan de un principio: la eficiencia. Básicamente, la Sanidad, es una cuenta de resultados y eso tiene que ver con la eficiencia. Quizá si hubiese menos ideología en la Sanidad y un poco más de sensibilidad por la eficiencia avanzaríamos más. Pero, de momento, es un sueño.
P. ¿Cree que la Sanidad está excesivamente politizada?
R. Sin duda. Tienen encima una ‘sobreideologización’ que no es buena. Las ideologías a veces confunden el panorama y hacen que la gestión eficiente de la Sanidad no se pueda realizar. Esto condiciona el desarrollo de una Sanidad que es buena pero que tiene un exceso de ideología.
P. ¿Y un exceso de clichés?
R. Sí, por ejemplo el dilema de Sanidad pública y privada, que me tiene sorprendido y perplejo. Está superado en todas las partes y aquí vuelve a aparecer como un espantajo cada cierto tiempo en aras de una ideología que no tiene nada que aportar al debate.
P. ¿Qué culpa tienen los agentes sanitarios de que el desarrollo de la Sanidad no siga un ritmo adecuado?
R. Los agentes sanitarios pecamos de todo lo contrario que los partidos políticos: no tenemos criterios claros desde el punto de vista ideológico. Solo tenemos intereses, y esos a veces chocan entre los distintos colectivos, sin mirar la globalidad de la Sanidad. Nos hemos acomodado a una defensa de intereses en la que los principios cuentan poco. Es nuestro talón de Aquiles.
P. Entre las prioridades en política sanitaria, ¿se debe abrir la puerta al autocuidado?
R. Debería ser una de las prioridades. Además, tiene que ver con la desfinanciación de medicamentos y con el hecho de que medicamentos maduros de uso común deberían estar dentro del arsenal terapéutico del autocuidado. Pero aquí esto también se debate ideológicamente, algo que tiene que ver muy poco con la Sanidad y sí mucho con ciertos posicionamientos políticos. Es básico que el autocuidado en España se desarrolle como se ha hecho en otros países de Europa.
P. Todavía no se ve como un beneficio para el paciente y también para la Administración, ¿no?
R. Estamos en una especie de regresión. Hace años se veía como el futuro y ahora algunos vuelven a buscar historias del pasado. El autocuidado ha venido para quedarse, es irreversible, es una política moderna de gestión del medicamento... Todo lo que sea poner cortapisas a eso es colocar en un brete a la calidad de la Sanidad en un futuro. Es un camino que hay que recorrer y sorprende que haya quien desde un punto de vista ideológico lo cuestione.
P. ¿Hay que aparcar ideologías y orientarse más al paciente?
R. Exactamente. Orientarse al paciente, aparcar las ideologías y gestionar eficientemente los escasos recursos que la sociedad pone a disposición del colectivo.
P. Y tratar al paciente como una persona responsable...
R. Claro, es el primer interesado en que su salud y calidad de vida esté en la mejor situación posible.