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cuenta ahora con 65.000 vecinos más

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| viernes, 08 de noviembre de 2013 h |

La comparación general con Fuenteovejuna de Lope de Vega puede resultar odiosa. En el caso que nos ocupa, que es el Pacto por la Sostenibilidad y Calidad del SNS, no hay rastro de la rebeldía contra la tiranía y la injusticia que quiso reflejar el dramaturgo, pero su moraleja sí es extrapolable: la unión de todo un pueblo para conseguir el triunfo. Un pueblo formado por 500.000 médicos y enfermeros que ya en julio decidieron unir fuerzas con Sanidad para asegurar la supervivencia del SNS y que ahora cuenta con otros 65.000 nuevos vecinos, farmacéuticos todos ellos, dispuestos a arrimar el hombro. Nunca el cartel de “Bienvenidos a Fuenteovejuna” fue tan acertado.

Si por algo destaca la profesión farmacéutica es por no esconderse ante retos como el envejecimiento poblacional y la cronicidad. Ni cuando vienen mal dadas. Hay crisis económica, sí. Hay merma de competencias, también. Impagos... Pero aún así sigue ofreciendo su perfil más asistencial para la causa. Es cierto que, en el pasado, Sanidad ha hecho oídos sordos a este ofrecimiento, pero con el acuerdo firmado con el CGCOF demuestra que los quiere a su lado. Más vale tarde que nunca. Además, la colaboración también persigue el avance profesional del farmacéutico. Todos contentos pues.

Que se cuente con la farmacia es una gran noticia. Conviene apartar aquellas opiniones, no sin razón, que inciden en que el sector ya venía contribuyendo (sanitaria y económicamente) a la sostenibilidad. O aquellas que no olvidan, no sin razón, que los farmacéuticos fueron reclamados meses después que médicos y enfermeros. Pero en este Fuenteovejuna no hay lugar para rencores, porque el triunfo es vital.