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Santiago de Quiroga
Presidente Editor de EG
| martes, 18 de febrero de 2014 h |

La mesa electoral de las elecciones del 23M al Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) ha rechazado la candidatura de Alexia Lario. ¿La mesa electoral o los servicios jurídicos del colegio? Una secretaria administrativa, puesta al servicio de dicha mesa electoral, es la encargada asegurarse que los miembros de la mesa electoral no ponen pegas para remitir a los servicios jurídicos la información de las candidaturas que se han ido presentando. Oficialmente se han contratado los servicios jurídicos externos, pero es una letrada del Colegio quien realmente se ocupa. Los recursos o reclamaciones los resolvería este servicio externo, en teoría. Lo veremos cuando resuelva los que se van a ir sucediendo. Resulta curioso que la letrada del Colegio, que trabaja en sus servicios jurídicos, hayan indagado con detenimiento en la única candidatura que podía, puesto que es la única que no contiene miembros de la actual Junta. De esta forma, el daño se hace exclusivamente a la candidatura externa. Cui prodest? (¿A quién beneficia?). Todo hay que decirlo, yo no veo en ninguno de los tres candidatos que quedan, todos ellos de la actual Junta del COFM, la mente que ha diseñado el proceso de expulsión de una candidatura incómoda, externa al propio aparato y encabezada por la actual presidenta de Adefarma, Alexia Lario. Quizás, alguno de los implicados en estas decisiones, que impiden que los colegiados decidan y que el proceso democrático se lleve con garantías, quiera hacer méritos poco éticos ante unos jefes que miran hacia otro lado o que, sencillamente, dejan que ocurra. La persona que controla los servicios jurídicos del COFM (o alguien entre la secretaria administrativa y la letrada de los servicios jurídicos) sabía que la comisión de recursos ya nada puede hacer una vez la mesa electoral (inexperta en temas legales) sea teledirigida para borrar una candidatura incómoda. El objetivo se concentraba en eliminar a Alexia Lario, candidatura a la que se teme, porque las otras tres que cumplieron en plazos y en certificados, al provenir de candidatos de la actual Junta, no se dejarían borrar tan fácilmente. Resulta curiosa la decisión unánime de los cuatro candidatos (impulsada con más entusiasmo por alguno de ellos) de no acudir a dos debates con los dos periódicos de referencia del sector, por la mañana y por la tarde, el mismo día que se presentaron las candidaturas. La razón argumentada de manera unánime fue la de “esperar a que la mesa electoral se pronunciase sobre las candidaturas”. ¿Sabía algún candidato que la mesa anularía una candidatura que cumplía con los requisitos en tiempo y forma? De ser así, la imparcialidad de la mesa electoral estaría puesta en entredicho, y la trama descubierta. Pero faltaba cerrar las opciones a que un candidato, al que se pretende expulsar del proceso electoral, pudiera pedir amparo legal y recurrir: En el último cambio de estatutos colegiales, la posibilidad de que la Comisión de Recursos pudiera intervenir en este tipo de conflictos quedó eliminada de un plumazo: ningún colegiado puede recurrir ante la citada comisión en la actualidad, puesto que ahora todo está en manos de la mesa electoral y sus asesores externos e internos, a las órdenes de una eficaz administrativa que mueve los papeles. Jugada perfecta.

Lo que no se sabe ahora es si algún miembro de la mesa electoral se desmarcará de esta tropelía, poco probable cuando una secretaria administrativa les indica lo que tienen que hacer y les remite a los servicios jurídicos del COFM y su eficaz letrada. ¿Se dará marcha atrás en esta decisión ante la posibilidad de hacer de estas elecciones una caricatura democrática y ser el hazmerreír del sector? Descartar una candidatura de esta manera es abiertamente decir que se le tiene miedo a Alexia Lario. Y anular la capacidad de intervención de la Comisión de Recursos, la misma que ha llevado la contraria a los servicios jurídicos del colegio en varios casos en los últimos meses. El Colegio ha recurrido por la vía contencioso-administrativa tres resoluciones de la Comisión de Recursos. Un derecho que le asiste al Colegio, pero que es bastante inusual, francamente. Por esa razón, resulta obvio castigar a dicha Comisión de Recursos, obligándoles a un proceso electoral en lugar de una selección cualificada y amplia como era hasta ahora. El proceso para elegir a los miembros de la nueva Comisión de Recursos es abierto a cualquier colegiado no experto en legislación, lo que facilita que se presenten inexpertos, e incluso colegiados maleables donde antes había profesores universitarios. Es un plan trazado con todo detalle desde hace meses, y desde que la Comisión de Recursos se volvió incómoda. Ahora, cualquier colegiado no experto en legislación farmacéutica podrá decidir sobre temas legales si es votado para ser uno de los 5 miembros, y de esta forma no llevarán la contraria a los servicios jurídicos del COFM. Y si no, vean el perfil de los 8 candidatos presentados a la Comisión de Recursos: unos son especialistas, y otros aspiran a ser uno de los 5 que deje de llevar la contraria a los servicios jurídicos del COFM.

La pena de todo esto, es que la mesa electoral son colegiados que actúan en tierras desconocidas, mediante un proceso que ofrece dudas y en el que por razones diversas unos renuncian y otros se mantienen en una mesa que debe decidir muchas cosas. Ya les adelanto, que no será lo único raro que veamos. Hay algún Catilina que quiere llegar sin ser votado.

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