La oferta pública de empleo (OPE) no mejorará en 2014. Los primeros síntomas de recuperación que apunta el Gobierno central no repercutirán de manera significativa en los servicios regionales de salud de las comunidades autónomas. Los sindicatos coinciden en que el retraso en las convocatorias es excesivo y en muchos casos se agravan por las denuncias en los tribunales. Comunidades como Madrid, Canarias o Valencia aún están pendientes de las convocatorias de 2007. En el caso de las regiones que se encuentran inmersas en procesos de contratación, las plazas ofertadas resultan escasas a ojos de los representantes de los trabajadores.
En la actualidad, ocho comunidades autónomas presentan procesos de OPE con una oferta de 1.781 plazas (de las que 143 son de promoción interna). La cifra parece insuficiente si se tienen en cuenta las cifras de desempleo. En la actualidad, el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) registra un paro que afecta a 2.322 médicos, cerca de 4.000 en situación de demanda de empleo, además de los casi 3.500 que, según la Organización Médica Colegial (OMC), abandonaron España para aceptar una oferta de trabajo en el extranjero.
La Comunidad de Madrid, con 415 vacantes, es la región que que oferta un mayor número de plazas. Le siguen Extremadura, con 380 empleos ofertados, y Canarias, con 318.
En el caso de enfermería, la oferta asciende a 6.819 plazas, divididas en 11 comunidades. La cifra parece también insuficiente. El SEPE sitúa el paro enfermero en 13.967 profesionales y otros 20.577 demandantes de trabajo. Los datos que manejan el Consejo General de Enfermería (CGE) y el sindicato del ramo, Satse, es aún mayor. Según sus estadísticas el número de parados supera los 22.000 trabajadores.
Al igual que en medicina, Madrid es la comunidad con mayor oferta. La última OPE anunciada por el consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, contempla 1.700 plazas para enfermeros. En segundo lugar se encuentra la Comunidad Valenciana que oferta 1.500 puestos de trabajo, y otra vez en tercer lugar Canarias, con 1.308 vacantes.
Fuentes de Satse se muestran, por un lado, optimistas de que “en más de la mitad de comunidades autónomas estén en marcha o previstos distintos procesos selectivos de personal enfermero”, aunque, por otro, consideran que “los servicios regionales de salud deben hacer un mayor esfuerzo en contratación de personal”.
Recortes de plantillas
La disminución de la oferta pública ha coincidido con la jubilación de los profesionales sanitarios a los 65 años. Según los últimos datos de julio de 2013 del ministerio de Hacienda , el número de trabajadores en el Sistema Nacional de Salud ha experimentado un retroceso del 2,25 por ciento, lo que supone 11.128 empleados menos. La consecuencia directa es un incremento de la presión asistencial. El presidente nacional de Sanidad de CSI-F, Fernando Molina, advierte de que “la calidad en la asistencia ha disminuido” en los últimos años “no solamente porque no hay plazas, sino porque tampoco sustituyen”.
Comunidades como la valenciana y la catalana, con necesidades altas de médicos, no cuentan con ofertas. El secretario general de CESM en Valencia, Andrés Cánovas, subraya que cada año se jubilan alrededor de 300 o 400 profesionales por año. “El problema de calidad es cada vez mayor”, añade Cánovas, quien avisa de que esta situación comienza a repercutir en las listas de espera. Según los datos de 2013 del Defensor del Paciente en esta comunidad, la espera había aumentado un 28,2 por ciento y afectaba ya a 54.000 personas. Metges de Catalunya advierte de una situación similar en su comunidad autónoma, donde en los últimos tres años la plantilla médica se ha reducido en más de 900 profesionales.
El CGE avisa de una “mala planificación en todas las comunidades autónomas”, explica José Luis Cobos, director del Observatorio Enfermero. Un ejemplo de esta descoordinación dentro del SNS es la situación de las especialidades en enfermería. “Las comunidades crean unidades docentes para formar especialistas durante dos años y luego no sacan plazas”, lamenta. Según sus estimaciones, cada año salen de los hospitales españoles 1.000 especialistas, “que no van a encontrar trabajo”.