La oficina de farmacia está de enhorabuena: los poderes del Estado son cada vez más conscientes de su labor y de su importante proyección de futuro. La moción del Senado con todos los partidos unidos lo demuestra. La realidad, sin embargo, es que las farmacias en España “no levantan cabeza” como titula EG en este número. Todas las farmacias sin excepción bajan sus beneficios, algunas hasta el límite y más allá. Se puede afirmar que las farmacias están en el nivel más bajo de valor de su historia, nivel que ha atrapado a aquellos que apostaron por la compra a largo plazo, y ahora ven imposible la rentabilidad que les permita cumplir con las deudas adquiridas. El informe de Aspime, que ha patrocinado el Club de la Farmacia de Almirall, arroja luz. Con un margen neto antes de impuestos de entre un 5 y un 7 por ciento, farmacias con unas ventas de 400.000 euros no llegan a dar ni el beneficio del salario de un auxiliar de Farmacia. El futuro de la farmacia pasa por menos stock y reducción general de gastos. ¿Se puede así desarrollar una labor sanitaria adecuada? Urge dar alternativas a la farmacia para el beneficio de la propia sociedad que la reclama saneada: una cartera de servicios retribuida, una mejor fiscalidad y una revisión del modelo actual, para mejor, por supuesto. La farmacia necesita, además del apoyo del Senado, todo esto.
Las CC. AA. siguen revisando sus cuentas sanitarias y avisando que el envejecimiento las condiciona. Algunos creen que es un problema de las Castillas y alguna comunidad más, pero España envejece más que el resto del mundo. Asturias se suma a la corriente lógica y justa de reclamar un mayor presupuesto sanitario para las CC. AA. con mayor población. Sin embargo, y a juzgar por los presupuestos sanitarios del Estado, se diría que la población española va a tomar el elixir de la juventud y revertir el proceso inexorable de envejecimiento, proceso que nos llevará a liderar con Japón el ranking de países más viejos. Eso sí, el presupuesto en sanidad irá menguando hasta que alguien decida que debemos apostar más por la sanidad.
Tan sólo nos resta confiar en que, por fin, la Mesa Electoral haga caso al juez. No es suficiente que Alberto García Romero (presidente en funciones del COF de Madrid, durante más tiempo del que debiera) se asegure de no vulnerar la legalidad, al mantenerse como presidente sine die. Lo que debe hacer, quien sea, es cumplir el mandato del juez y comenzar de nuevo. Aquel que lo consiga, contará con el apoyo de Madrid. La pregunta es: ¿Por qué razón aún no han retrotraído las elecciones?
Entra en la página de Santiago de Quiroga en ElGlobal.netTambién puedes seguir a Santiago de Quiroga en twitter: @SantideQuirogaEl Senado nos muestra que los partidos pueden unirse en favor de una iniciativa común que beneficia la salud: el apoyo a la Farmacia.
Como España envejece, deberían incrementarse los presupuestos sanitarios. Pero ocurre lo contrario: ¿Estaremos tomando el elixir de la eterna juventud?
La entrada en vigor de la nueva normativa tributaria de 2012 no ha servido para mejorar la fiscalidad de la farmacia. Deberían ser PYMES, no son notarios.
Es prudente que el COF de Madrid quiera asegurarse, a petición de los candidatos a las elecciones “eternas”, que su presidente se mantiene en la legalidad, pero es aún mejor que expliquen por qué no se hace caso al juez. ¿Quién frena que comience de nuevo el proceso electoral? ¿Quién se ensaña con la farmacia de Madrid y la deja muda?