La consejera de Salud de Andalucía, María José Sánchez, corroboro a EG algo que recientemente habían anunciado los profesionales españoles que forman parte del proyecto epSOS: la segunda fase de pruebas de la receta electrónica europea en España, que se debían realizar en estos meses con pacientes reales en diversas farmacias de la localidad malagueña de Marbella, no se llevaría finalmente a cabo. “Cuando íbamos a iniciarlo, el Ministerio de Sanidad lo ha paralizado”, indicó al respecto la responsable sanitaria andaluza.
Sin embargo, desde el departamento que dirige Ana Mato se aseguró que “no ha habido paralización por parte de Sanidad”, para añadir que “sorprende” lo dicho desde Andalucía. En cambio, sí reconoció que “para pasar a la segunda fase (la primera se hizo en octubre de 2013 en una botica de Sevilla) era necesario realizar determinadas adaptaciones de los sistemas de intercambio, garantizando una condiciones rigurosas para el tratamiento de datos, al realizar dicho pilotaje con pacientes reales”. El ministerio indicó que ha llevado a cabo “las tareas correspondientes de adaptación del nodo nacional de España y la comunidad de Andalucía prácticamente los finalizó en el nodo autonómico, si bien aún no se ha conectado plenamente al nuevo sistema”.
De esta justificación se atisba un posible ‘problema’ achacable a Andalucía, pero también en ella misma se confirma implícitamente que no ha habido esas pruebas. Uno de los coordinadores nacionales del proyecto, Manuel Ojeda, vicepresidente del COF de Sevilla y titular de la botica donde se realizaron las pruebas de octubre, confirmó que “estas pruebas estaban previstas, y después, por los motivos que sean, se llamen paralización o cambio de decisión, no se han hecho”. Asimismo, recordó que este piloto era una parte del proyecto epSOS que “finalizará en junio, con las conclusiones de lo que hay hecho, pero ya es imposible que las pruebas llegasen a tiempo”.