“Se veía venir”. “Es la crónica de una muerte anunciada”. “Lo que mal empieza, mal acaba”. Estos son algunos tópicos de los que ‘tira’ el sector para valorar la salida del canal farmacia de la vacuna de la varicela (Varivax), lo cual se confirmó el 25 de junio tras gestarse ‘en la sombra’ desde meses atrás. Ese día, la Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad decidió su paso a uso hospitalario. Pero ni colegios, patronales y sociedades quieren que, por esperada que era la decisión, se confunda con complacencia respecto a la misma.
Fernando Redondo, presidente de la patronal farmacéutica nacional FEFE, recuerda que “seguimos sin entender las razones en las que sustenta esta decisión y vamos a seguir reclamando las evidencias científicas que deben amparar una medida de tal calado”, si bien es consciente de que, aunque se reclamen, “estamos convencidos de que no las hay”. Asimismo, dejando a un lado lo sanitario para centrarse en lo legal, el director del Observatorio del Medicamento de esta patronal, Enrique Granda, complementa que “el ministerio puede restringir el uso de un medicamento mediante real decreto, dotándose de argumentos válidos en la UE, pero su actuación se ha limitado a una prohibición ‘de hecho’ consistente en no liberar lotes y, por tanto, irregular”. Según ha podido saber EG, diversas entidades disponen de informes jurídicos que corroboran la ilegalidad del proceso.
Desde la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (Sefac) se critica que se haya obviado “la opinión unánime de todas las sociedades científicas”, indica Mari Carmen Magro, su experta en Pediatría. En esta sociedad no gustan ni el fondo... Ni las formas. “Ni los profesionales ni los pacientes hemos sido informados”, indica Magro para concluir que “si la vacuna es recomendable, el acceso a ella debe ser un derecho”.
Desde los colegios farmacéuticos, las valoraciones son semejantes. “Echamos en falta información oficial para poder entender y explicar la decisión, y si no se explica, se torna incomprensible”, indica Ana Prieto, presidenta del COF de Lugo. Tampoco sorprende la valoración de su homólogo del COF de Ceuta, Antonio Ruiz, que lo considera “un nuevo error” de Sanidad. Si sorprende, en cambio, que la semana pasada trascendiese que las boticas ceutíes “nunca” han llegado a recibir nuevas dosis de Varivax desde que comenzaron las restricciones en el resto de España, aunque en su caso sí estaban autorizadas. ¿El motivo? Las boticas ceutíes operan con Cecofar, un almacén al que no se le ha permitido abastecerse de este medicamento.