El verano ya ha comenzado y con él los meses de más calor y actividad al aire libre, además de las vacaciones. Pero el verano también es una época en la que aparecen pequeños problemas de salud que pueden incomodarnos en nuestras vacaciones. Quemaduras por exposición al sol, trastornos digestivos leves y pequeñas heridas son algunos de los más comunes durante esta estación del año. La Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) ofrece algunas recomendaciones para que disfrutes de la época estival sin poner en riesgo tu salud. “Si bien debemos proteger nuestra piel durante todo el año, en la época veraniega, debemos controlar aún más la exposición al sol para evitar que nuestra piel se vea afectada”, explica Jaume Pey, director general de la asociación.
Otra de las partes del cuerpo que se ve más afectada durante el verano, además de la piel, son los pies. Entre otras, las causas principales de los problemas que sufren los pies en la época estival son el cambio de calzado, las visitas a playas y piscinas y el exceso de sudoración. Para evitar problemas como los talones ásperos, pie de atleta o rozaduras o ampollas, ser debe utilizar un calzado que sea cómodo, transpirable, con algo de amortiguación y que no ciña excesivamente el pie. “La hidratación de la piel también ayudará a mejorar las asperezas del pie y a prevenir la aparición de grietas y otras molestias”, señala Pey, quien añade que “es preferible que la aplicación de las cremas sea por la noche para evitar la sudoración excesiva”.
Además de prestar atención a la piel y los pies, debemos tener cuidado con otros pequeños problemas de salud que pueden surgir durante las vacaciones. Para ello, nuestro mejor aliado será un adecuado botiquín de viaje, “en el que, además de los protectores solares, debemos incluir medicamentos de autocuidado que pueden adquirirse en la farmacia sin necesidad de receta médica como analgésicos para los dolores leves y ocasionales, antipiréticos para combatir la fiebre, antihistamínicos para reacciones alérgicas y medicamentos para evitar los síntomas del mareo”, asegura el director general de Anefp.
En este sentido, según Pey, “el farmacéutico puede ayudarnos a elaborar el botiquín más adecuado a cada persona”. Por último, para tratar los trastornos gastrointestinales, tan habituales en verano debido a los cambios en los hábitos de alimentación, es recomendable incluir antiácidos, antidiarréicos y laxantes en nuestro botiquín para evitar problemas de salud.