La elección de la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, como máxima responsable de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP), es algo que, lejos de ser una sorpresa, constituye una evolución lógica de una carrera profesional que ha estado estrechamente ligada a aspectos que sobrepasan las fronteras españolas. Así lo ponen de manifiesto diferentes episodios que jalonan el currículum de esta doctora en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid, que está muy vinculado a aspectos de la profesión farmacéutica y sus ramificaciones internacionales.
A este respecto, cabe destacar que Peña, que sustituyó en el cargo de presidente de los farmacéuticos españoles a Pedro Capilla, que tras 21 años al frente del Consejo General ‘dio paso’ en julio de 2009 a quien desde 1997 fue su mano derecha al frente de la secretaría general de la máxima institución farmacéutica española, inició su ‘carrera internacional’ un año después de su llegada al Consejo General a través de la vocalía Nacional de Dermofarmacia (1988). Y es que, hasta 1995, Peña fue miembro del área de Dermofarmacia del Grupo Europeo Farmacéutico (PGEU).
Esta proyección internacional que siempre ha caracterizado la carrera de Peña dentro del Consejo General se ha traducido, además, en su designación para ocupar varios cargos de responsabilidad dentro del sector más allá de nuestras fronteras. De este modo, es miembro de la delegación española en la PGEU desde 1997; del Working Group of Public Policy de la Federación Internacional Farmacéutica desde 1999 hasta 2009; de la delegación española de la Federación Panamericana de Farmacia (Fepafar) desde 2005; y antes de llegar a la presidencia de la FIP ocupó desde 2008 una de sus vicepresidencias.
Eso sí, a pesar de esta proyección internacional, Peña no ha descuidado ni un ápice su trabajo de puertas adentro. A este respecto, y como máxima representante de los farmacéuticos españoles, ha trabajado por dibujar un futuro mejor para la profesión. Un futuro que se sustentará en los tres pilares (Pacto por la Sanidad, Desarrollo Profesional y Gestión Clínica) en los que se sustenta el acuerdo suscrito por el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y el Ministerio de Sanidad.
Un trabajo que esta farmacéutica comunitaria con oficina en la Gran Vía madrileña desarrolla, por ejemplo, desde la comisión permanente del Consejo Asesor del Ministerio de Sanidad desde octubre de 2012, o desde las reales academias de Farmacia (nacional e iberoamericana) desde 2005.