El nuevo curso que acaba de iniciarse llega con dos preocupaciones para los distribuidores farmacéuticos: la reducción de su margen debido a la bajada de precios por el sistema de precios de referencia, y la certificación por parte de la Aemps de los almacenes dentro de las Buenas Prácticas de Distribución recogidas en la directiva antifalsificación. El presidente de Fedifar, Antonio Abril, analiza para EG estas cuestiones.
Pregunta. ¿Qué expectativas tiene de cara al nuevo curso?
Respuesta. En los últimos años hemos padecido las durísimas medidas de las que ha sido objeto el sector. En el sistema de precios de referencia y agrupaciones homogéneas, además de sufrir la bajada de margen de los medicamentos que bajan de precio, el stock se devalúa por no contar con plazos suficientes para rotar las existencias. Este asunto debe corregirse, los almacenes no están percibiendo el margen que señala la ley.
P. ¿Por eso lo recurrido por Fedifar?
R. Efectivamente. Queremos que el Tribunal Supremo analice la situación y determine si la norma de precios de referencia debe asegurar el margen que la ley prevé para la distribución.
P. ¿No se ajusta a la legalidad?
R. Al menos existe un conflicto de normas. Si un almacén se aprovisiona de una presentación a un precio marcado por ley, a las pocas semanas baja de precio y se suministra a un precio más bajo del que lo compró. ¿Dónde está el margen del 7,6 por ciento?
P. ¿Un motivo más para un cambio en el sistema de remuneración?
R. A medio plazo habría que introducir algún cambio. Fedifar entiende que debería haber un margen mínimo. No es razonable que se adquiera una presentación, se almacene y se ponga a disposición de la farmacia cuando lo necesite por algunos céntimos.
P. Otro asunto: Buenas Prácticas de Distribución. ¿Alguna novedad?
R. En los últimos meses los almacenes están siendo objeto de inspecciones para la obtención del certificado en Buenas Prácticas de Distribución. Los almacenes en España tienen estándares de funcionamiento muy altos, mucho más altos que la mayoría de los países europeos. Algunas de las obligaciones que se están exigiendo no aportan mejora sanitaria relevante, no se exigen en los países de nuestro entorno y pueden ocasionar inversiones desproporcionadas.
P. ¿Desproporcionadas?
R. Hasta ahora, en los países menos exigentes se han concedido ya las certificaciones. En España, las exigencias son muy superiores a la de estos países.
P. Entre las exigencias está la identificación por lotes. ¿Un absurdo?
R. Esperamos que a principios de 2015 la Comisión Europea publique los actos delegados, en los que se introducirá, salvo sorpresa, un nuevo código europeo (Datamatrix o similar) que contendrá información del lote y caducidad. Cuando ocurra, los fabricantes se adapten y los medicamentos contengan esta nueva etiqueta, habrá posibilidad de incorporar el lote en los albaranes de entrega a las farmacias. Hoy por hoy, no existe una herramienta que permita llevar a cabo este requerimiento, que no se exige en las GDP publicadas por la Comisión, que no se exige en los países de nuestro entorno, y que es de imposible cumplimiento sin reducir hasta lo absurdo los plazos de entrega.
P. Este requisito, ahora, solo lo cumple Francia.
R. Es el único estado de la UE donde se imprime en los albaranes de entrega a la farmacia el lote, todos los medicamentos tienen una etiqueta Datamatrix, legible electrónicamente, que contiene el lote y la caducidad. Es el camino que deberíamos recorrer en España, pero necesitamos que los medicamentos contengan el lote y la caducidad en una etiqueta legible electrónicamente.
P. ¿Qué consecuencias tendría que no se certificase a los almacenes?
R. No contemplo esa posibilidad. De acuerdo con la directiva antifalsificaciones no podrían recibir producto de los laboratorios. ¿Quién abastecería a las farmacias? No va a pasar, nadie quiere crear un problema sanitario.
P. Otro tema. ¿Cree que este curso cambiará mucho el mapa distribuidor debido a fusiones, integraciones...?
R. Ya ha habido movimientos corporativos en esa línea. No sé si tendremos nuevos este año, pero creo que es una tendencia que seguirá cambiando el mapa del sector en los próximos años.
P. ¿El escenario perfecto sería: dos distribuidoras a nivel nacional y otras cuatro o cinco regionales?
R. No me parece una posibilidad descabellada, aunque hay muchas otras también plausibles.
P. Aparte de estos asuntos... ¿Qué otros asuntos ve Antonio Abril que puedan afectar a la distribución?
R. Vemos que muchos medicamentos dejan el canal de farmacia comunitaria para dispensarse en los hospitales. Este asunto lo estamos viendo con preocupación. Además, no creo que a la larga interese a nadie. Ni a los laboratorios, que cobran tarde y que son sometidos a muchas presiones de los hospitales; ni a los pacientes, que reciben mucho peor servicio; ni a los gestores públicos, que están aportando por un canal mucho menos eficiente y controlado que, aunque pueda aportar algún ahorro a corto plazo, tendrá costes a largo.
P. ¿Teme nuevos recortes?
R. Los recortes los seguimos viendo mes a mes con las bajadas de los medicamentos dentro de las agrupaciones homogéneas. Confío en que la Administración haya comprendido que el sector necesita un respiro y que introducir medidas añadidas sería muy peligroso para la viabilidad de muchas farmacias y empresas del sector.
Confío en que la Administración haya comprendido que el sector farmacéutico necesita un respiro y que introducir medidas añadidas sería muy peligroso para la viabilidad de muchas farmacias y empresas del sector farmacéutico”