La farmacéutica suiza Roche ha vuelto a dejar patente su posición de liderazgo en el área de cáncer. En esta ocasión, aprovechó el marco que le ofrecía el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología (ESMO), celebrado en Madrid, para constatar el valor que aportan sus productos en esta área terapéutica, la cual se perfila como una de las de mayor atractivo para los próximos años por el aumento de la prevalencia de esta enfermedad y el consiguiente crecimiento que se espera de este mercado.
En este sentido, cabe destacar la presentación de los resultados del estudio fase III Cleopatra en 808 pacientes con cáncer de mama HER2-positivo metastásico que no habían recibido tratamiento, y en el que se comparaba la eficacia y seguridad de la combinación de Perjeta (pertuzumab), Herceptin (trastuzumab) y quimioterapia, por un lado, y la de solo trastuzumab y quimioterapia por el otro. En este sentido, la información facilitada indica que en el grupo que recibió la triple combinación la supervivencia aumentó en 16 meses. Concretamente, la mediana de supervivencia global fue de 56,5 meses frente a los 40,8 meses del otro grupo. “Esta mejora de la supervivencia no tiene precedentes en otros estudios sobre cáncer de mama metastásico”, aseguró Sandra Swain, del Washington Hospital Center. En cuanto al perfil de seguridad, este no varió con respecto a los análisis previos, incluidos los eventos cardiacos detectados en el largo plazo.
Por otro lado, se presentaron nuevos datos del ensayo fase III CALGB 80405, una investigación realizada en pacientes con cáncer colorrectal RAS de tipo nativo que comparaba dos fármacos biológicos: el antiangiogénico Avastin (bevacizumab), de Roche; y el anti-EGFR Erbitux (cetuximab), de Merck, combinados ambos con los esquemas más difundidos de quimioterapia (Folfox y Folfiri). Durante el estudio no se observó una diferencia estadísticamente significativa en términos de supervivencia global entre el brazo tratado con bevacizumab más quimioterapia, y el que recibió cetuximab más quimoterapia (31,2 frente a 32,0, respectivamente), por lo que el tratamiento que incluye el fármaco de Roche puede mantener su posición dominante en la terapéutica.
Además de estos datos, la firma con sede en Basilea presentó nuevos resultados de un estudio fase III (coBRIM) con cobimetinib en melanoma avanzado, los cuales los ha recogido el New England Journal of Medicine (NEJM). Estos indican que la combinación del inhibidor de MEK cobimetinib con el inhibidor de BRAF Zelboraf (vemurafenib) contribuye a mejorar la supervivencia libre de progresión en pacientes que presentan mutación de BRAF V600 en comparación con la monoterapia de vemurafenib (9,9 frente a 6,2 meses). Dicho esto, la compañía no ha podido ofrecer aún los resultados de supervivencia a global.
La farmacéutica suiza Roche ha vuelto a dejar patente su posición de liderazgo en el área de cáncer. En esta ocasión, aprovechó el marco que le ofrecía el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología (ESMO), celebrado en Madrid, para constatar el valor que aportan sus productos en esta área terapéutica, la cual se perfila como una de las de mayor atractivo para los próximos años por el aumento de la prevalencia de esta enfermedad y el consiguiente crecimiento que se espera de este mercado.
En este sentido, cabe destacar la presentación de los resultados del estudio fase III Cleopatra en 808 pacientes con cáncer de mama HER2-positivo metastásico que no habían recibido tratamiento, y en el que se comparaba la eficacia y seguridad de la combinación de Perjeta (pertuzumab), Herceptin (trastuzumab) y quimioterapia, por un lado, y la de solo trastuzumab y quimioterapia por el otro. En este sentido, la información facilitada indica que en el grupo que recibió la triple combinación la supervivencia aumentó en 16 meses. Concretamente, la mediana de supervivencia global fue de 56,5 meses frente a los 40,8 meses del otro grupo. “Esta mejora de la supervivencia no tiene precedentes en otros estudios sobre cáncer de mama metastásico”, aseguró Sandra Swain, del Washington Hospital Center. En cuanto al perfil de seguridad, este no varió con respecto a los análisis previos, incluidos los eventos cardiacos detectados en el largo plazo.
Por otro lado, se presentaron nuevos datos del ensayo fase III CALGB 80405, una investigación realizada en pacientes con cáncer colorrectal RAS de tipo nativo que comparaba dos fármacos biológicos: el antiangiogénico Avastin (bevacizumab), de Roche; y el anti-EGFR Erbitux (cetuximab), de Merck, combinados ambos con los esquemas más difundidos de quimioterapia (Folfox y Folfiri). Durante el estudio no se observó una diferencia estadísticamente significativa en términos de supervivencia global entre el brazo tratado con bevacizumab más quimioterapia, y el que recibió cetuximab más quimoterapia (31,2 frente a 32,0, respectivamente), por lo que ambas opciones se seguirán administrando en función del perfil del paciente.
Además de estos datos, la firma con sede en Basilea presentó nuevos resultados de un estudio fase III (coBRIM) con cobimetinib en melanoma avanzado, los cuales los ha recogido el New England Journal of Medicine (NEJM). Estos indican que la combinación del inhibidor de MEK cobimetinib con el inhibidor de BRAF Zelboraf (vemurafenib) contribuye a mejorar la supervivencia libre de progresión en pacientes que presentan mutación de BRAF V600 en comparación con la monoterapia de vemurafenib (9,9 frente a 6,2 meses). Dicho esto, la compañía no ha podido ofrecer aún los resultados de supervivencia a global.