La apuesta por la investigación, el desarrollo y la innovación en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2015 se ha traducido en un aumento de la inversión pública del 4,8 por ciento en términos generales, pero con una bajada similar en el caso de la investigación biomédica. El Instituto de Salud Carlos III estará dotado en 2015 con un presupuesto de 273,79 millones de euros, un 4,5 por ciento menos sobre los 286,76 millones de euros de este año, como resultado, según informan desde el Ministerio de Economía y Competitividad, de la reducción de ingresos provenientes de la industria farmacéutica.
Según los datos facilitados por Economía, la transferencia del ministerio ha subido en seis millones de euros, en parte para compensar la disminución de los fondos que el Carlos III recibe en virtud de la Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Estos ingresos han disminuido en los dos últimos años de 110 a 74 millones de euros. Fuentes del Departamento de Economía aseguran que el presupuesto será suficiente. “El Instituto ha ajustado su presupuesto de gastos (en 12 millones de euros), fundamentalmente en el capítulo 6, el de inversiones, por lo que mantiene la dotación para la Acción Estratégica de Salud”, aseguran. Al margen de este hecho, el presupuesto del Carlos III va en línea con el de los 58 organismos autónomos, cuya partida global se verá reducida el 6 por ciento respecto a la dotación inicial de 2014.
El incremento de las partidas públicas a la I+D se han complementan con tres anuncios más. En primer lugar, el Gobierno quiere demostrar su compromiso destinando más de 600 millones de euros en deducciones fiscales en I+D. En segundo lugar se sitúa el Plan Crece. Parte de sus 2.187 millones de euros para impulsar el crecimiento, la competitividad y la eficiencia se destinarán a la investigación. Por último está el aumento de la tasa de reposición de los empleados públicos del 10 al 50 por ciento, que permitirá reponer a cinco de cada diez investigadores jubilados y la recuperación de una cuarta parte de la paga extraordinaria que se suprimió en 2012. A pesar de ello, en el año 2015 los funcionarios seguirán teniendo su salario congelado.
En cuanto al presupuesto sanitario, el proyecto para 2015 apunta a un leve incremento en cifras globales, que se traduce en presupuestos cercanos a la congelación en muchas partidas, salvo una excepción notable. La partida destinada a Prestaciones Sanitarias y Farmacia, que ya en el proyecto de presupuestos para 2014 caía un 15,5 por ciento, baja ahora un 28 por ciento adicional.
En este ámbito, el proyecto de Presupuestos Generales señala que los créditos asignados a las políticas sanitarias tienen como “referencia esencial para 2015” culminar las medidas contempladas en el Programa Nacional de Reformas de 2013 y continuar el desarrollo de las medidas incluidas en el Real Decreto-ley 16/2012. Esta filosofía ha generado las primeras críticas al proyecto. El portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso, José Martínez Olmos, lamentó en una entrevista concedida a Radio Granada que los presupuestos dejen “fuera de juego” al Ministerio de Sanidad, con partidas que se congelan o recortan como las del plan nacional de drogas o el de trasplantes.
Transferencias a comunidades
Dado que los presupuestos del Ministerio no son asistenciales, la clave está en los proyectos que presenten las comunidades autónomas. En 2015 recibirán 39.226,61 millones de euros en transferencias, lo que supone un aumento del 5,3 por ciento respecto a 2014. Castilla-La Mancha ha sido la primera autonomía en anunciar de manera oficial los incrementos en Sanidad para 2015.