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Montoro habla de contención en vez de recorte, y busca pactos con la industria

El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas hace alusión a las negociaciones abiertas con Farmaindustria y Fenin de cara a establecer una política de contención que sea compatible la incorporación de la innovación.

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FRANCISCO ROSA Madrid | viernes, 07 de noviembre de 2014 h |

A tenor de las declaraciones que realizó el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, durante el XX Encuentro del Sector de Tecnologías Sanitarias, se puede inferir que se está produciendo un cambio de fase. Así, aunque reconoció que habrá que seguir adoptando políticas para superar la crisis, y sobre todo para recuperar el empleo (según el último informe del BBVA, la tasa de paro se mantendrá en torno al 22 por ciento en 2015), lo cierto es que, al menos en lo que tiene que ver con el gasto sanitario, parece que la orientación de esas políticas pasará de estar centrada en los recortes a hacerlo en la contención.

A este respecto, cabe destacar la alusión que hizo a los primeros signos de recuperación de la economía (de momento solo a nivel macro), con cifras de crecimiento del PIB que ya se sitúan en el entorno del 1,3 por ciento, a pesar de las cuales, dijo, “es necesario contener el crecimiento del gasto sanitario, no el volumen del gasto”. Este cambio cuantitativo viene acompañado además de un nuevo enfoque a la hora de configurar y adoptar estas políticas. Ahora que parece haber pasado lo peor, el ministerio parece más dispuesto a dialogar con los distintos agentes para orientarlas. Muestra de ello son, como reconoció el ministro, “los acuerdos y medidas con los proveedores públicos para establecer techos de gasto en sanidad”, que es, según dijo, “la partida que más tensiona las cuentas de las comunidades”.

En este plano se sitúan las negociaciones con Farmaindustria y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad “para referenciar el gasto farmacéutico al crecimiento económico, estableciendo techos de gasto”, señaló Montoro. Este, a su vez, hizo referencia también a unas conversaciones con el sector de tecnología sanitaria “para elaborar un programa de actualización de inversiones en tecnología”.

Deuda con los proveedores

Abordadas estas cuestiones, el ministro también dejó hueco en su intervención para reconocer el problema de los impagos a los proveedores sanitarios. Así, aunque recordó que se han hecho esfuerzos con la adopción del plan de pago a proveedores y el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), a través de los cuales se han canalizado unos 52.000 millones para el pago de facturas atrasadas, reconoció que habrá que seguir movilizando recursos para evitar que estas deudas se sigan acumulando.

Es precisamente eso lo que solicitó el presidente de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), Daniel Carreño, que puso las cuentas encima de la mesa, y, aunque admitió que el volumen de la deuda con los proveedores ha disminuido, “aún estamos lejos del objetivo final”. Concretamente, indicó que las administraciones debían unos 1.330 millones de euros a los proveedores de tecnología sanitaria a cierre de septiembre (la deuda con Farmaindustria asciende a los 2.500 millones), con un periodo medio de pago de 191 días.

Para alcanzar el citado objetivo, que no es otro que el cumplimiento de los plazos que marca la ley, Carreño se mostró esperanzado por la posible repercusión que podría “el paquete legislativo aprobado por el Gobierno”, con medidas, dijo, “que nos harán olvidar esta situación de alto riesgo que hemos vivido durante todo este tiempo desde el sector”.

Un sector que, a juicio del presidente de Fenin, es “un socio estratégico clave para la generación de riqueza y empleo”, que además ha demostrado su total compromiso con el Sistema Nacional de Salud “poniendo las mejores tecnologías al servicio de los profesionales sanitarios en un entorno especialmente complejo, como ha sido el derivado de la crisis económica”.

Otra de las aportaciones de la industria de la tecnología sanitaria en este periodo, subrayó Carreño, ha sido su “colaboración en la implementación de las TICs en el sistema sanitario, haciéndolo interoperable”, de modo que sirva como herramienta de trabajo fundamental para el seguimiento de la enfermedad de los pacientes. Un aspecto que parece que cobrará más importancia, si cabe, tras las declaraciones que realizó recientemente el subdirector de Cartera Básica de Medicamentos y Productos Sanitarios, Carlos Lens, que situaba a la historia clínica y la receta electrónicas como aliados clave en la implementación del pago por resultados.

Asimismo, el sector de la tecnología sanitaria está participando en la confección del ‘mapa tecnológico’, a través del que se establecerá el nivel de obsolescencia de los equipos electromédicos del sistema sanitario español de cara a una renovación que garantice su calidad, seguridad y eficiencia.