Todo negocio necesita una imagen que defina su objetivo y su visión, una marca que potencie su imagen de cara a proveedores y clientes y la farmacia no puede quedarse fuera de ese proceso. El denominado branding (creación de una marca) puede ser un elemento clave a la hora de fidelizar clientes. “Como cualquier otra empresa que quiera competir de manera efectiva en su entorno, la oficina de farmacia debe ser consciente de que es una marca”, explica Fran Velasco, director creativo de Healthsigners. El valor diferencial de la botica radica, a su manera de ver, “en su poder como consultoría de salud, en su producto, y en el que centra (o debe centrar) todo su potencial competitivo, su know how, para solucionar los problemas de sus pacientes, actuando desde la recomendación y el consejo”.
Pero, ¿en qué beneficia a la Farmacia desarrollar de manera estratégica su marca? Fundamentalmente, explica Velasco, le ayuda “a generar un eje en el que actuar de cara a sus tres targets, su equipo, sus clientes y sus proveedores, para atraerlos y fidelizarlos”. En este sentido, asegura que “este eje debe construirse sobre cuatro conceptos básicos, como son la claridad en la filosofía, la coherencia en todas sus actuaciones, el compromiso con los valores y la promesa que la caracterizan (el cuidado de la salud) y la comunicación directa con su público”.
Gracias a esta base, tal y como confiesa Velasco, la oficina de farmacia “puede competir en igualdad de oportunidades con su competencia, más allá de ser un simple dispensador de producto”. Sobre este particular, cabe destacar que el objetivo es diferenciarse del resto, dejar de formar parte de un bloque genérico para ser protagonista y mantenerse en el recuerdo de los pacientes.