Hemeroteca

La Aemps reconoce que la ausencia de una definición de innovación resta valor a los IPT

La próxima semana se decidirá si los Informes de Posicionamiento Terapéutico contendrán evaluación económica, aseguró Emili Esteve, director del departamento Técnico de Farmaindustria.

Leer mas Descargar
Añádenos en Google
J. R-T Madrid | viernes, 14 de noviembre de 2014 h |

El objetivo del Informe de Posicionamiento Terapéutico (IPT) varía según el prisma de donde se mire, pero existe un hándicap que lastra su valor: la falta de una definición explícita de innovación. Así quedó patente durante el XI Congreso de la asociación de Medicina de la Industria Farmacéutica (Amife), en un debate sobre la oportunidad que ofrecen estos informes para mejorar el acceso a los nuevos medicamentos y en el que participaron representantes de la industria y de la administración.

Elisa Sulleiro, secretaria del Grupo de Coordinación de Posicionamiento Terapéutico (GCPT) de la Agencia Española del Medicamento, aseguró que su principal demanda hacia un IPT es que “el medicamentos tenga un hueco en la terapéutica si presenta ventajas contrastables desde el punto de vista clínico y económico frente a lo existente”. El problema ante el que se encuentra Sulleiro en su labor, tal y como reconoce, es la falta de una definición exacta del concepto innovación, si bien asegura que “desde el ministerio de Sanidad están trabajando para que quede claro”.

Precisamente, desde la subdirección General de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios del ministerio su consejera técnica, Mercedes Martínez, aseguró que el IPT será “la herramienta y paso previo al procedimiento de financiación y así será recogido en el futuro Real Decreto de Precios y Financiación”. En este sentido, señaló que un IPT tiene gran valor para los gestores porque “facilita el trabajo a la hora de definir el coste-efectividad, el impacto presupuestario, su contribución al Producto Interior Bruto (PIB) y propuesta de financiación por parte de la Dirección general de Farmacia”.

Sin embargo, este aspecto economicista del IPT es algo que no aprueban desde Farmaindustria. El director del departamento Técnico de la patronal, Emili Esteve, anunció que “la semana que viene se va a decidir si estos informes llevarán o no parte económica y nosotros esperamos que no sea así y que esta opinión sea refrendada por el ministerio”. Pero más allá del aspecto económico, Esteve lamentó que los IPT no hayan evolucionado desde que salieron a la luz, así como pidió a los gestores que fueran claros en sus peticiones a la industria a la hora de elaborar estos informes. “Si somos capaces de hacer medicamentos también sabemos presentar los papeles de una forma adecuada, pero queremos saber qué se requiere y cómo se va a evaluar”, aseguró. En este sentido, Esteve pidió que las reglas estén por escrito y actualizadas, así como los criterios.

Además de la falta de una definición de innovación, otro de los problemas que acompañan a los IPT desde su nacimiento es la escasa repercusión que sus evaluaciones tienen en las comunidades autónomas. De hecho, Martínez aseguró que no tiene “ningún sentido” realizar los informes si después van a sufrir una revaluación por parte de algunas regiones. Por su parte, Esteve se mostró esperanzador porque, “a pesar de la notable disparidad de comercialización existente en España”, estas revaluaciones ya han sido “olvidadas” por varias comunidades autónomas.

En cuanto al futuro cercano de los informes y cómo podrán ayudar mejor tanto a la industria como a los gestores, Martínez señaló varios criterios que se deberían incorporar a la metodología. “Se deben evitar ambigüedades para que no se conviertan en meras extensiones de la ficha técnica, así como tener un mayor enfoque en las alternativas terapéuticas para que podamos trabajar con seguridad en la decisión de precio y financiación”, finalizó Martínez.